Después de meses de rumores, patentes y filtraciones de todo tipo, por fin tenemos la primera información por parte de la propia Sony sobre su nueva consola de sobremesa. Aunque todavía no hay nombre oficial -si bien todos sabemos que se llamará lógicamente PlayStation 5-, ya por fin podemos conocer los primeros datos e información relativa a la nueva generación del gigante asiático.

En una entrevista exclusiva concedida a la revista Wired, Mark Cerny ofrece los primeros detalles sobre la máquina. De este modo, el que ya fuera arquitecto jefe de PlayStation 4 repite en su sucesora, lo que ya supone una garantía de calidad y de un importante salto generacional. Eso sí, tal y como se presuponía, el propio Cerny ha dejado bien claro que PS5 no saldrá este año, sino en 2020, aunque tampoco hay confirmación sobre la fecha concreta, pero todo parece indicar que la propia Sony celebrará un evento especial este año para presentar PlayStation 5 por todo lo alto.

Los datos más importantes que nos ha dejado la entrevista es que PlayStation 5 recupera la retrocompatibilidad, en concreto, con la actual PS4, mantendrá el lector de formato físico y apostará por un disco SSD para garantizar unos tiempos de carga mucho más rápidos que en la actualidad.

El desarrollo de la consola comenzó hace ya cuatro años (es habitual que en cuanto comienza una generación comience a diseñarse el futuro) y buscará convertirse en toda una revolución, un salto cualitativo muy importante respecto a las máquinas actuales. Sony ha facilitado ya los kits de desarrollo a algunos de los estudios más importantes, lo que les está permitiendo tener una primera toma de contacto con el nuevo hardware y sus posibilidades.

Death Stranding

Especificaciones técnicas de PlayStation 5

Echando un vistazo a los primeros detalles técnicos que Cerny ha señalado en la entrevista, está claro que PlayStation 5 supondrá un importante salto técnico respecto a PS4. En concreto, la nueva generación contará en su interior con una CPU de ocho núcleos basada en la tercera generación AMD Ryzen, con una microarquitectura Zen 2 de 7nm. Un procesador que, ahora sí, permitirá una potencia descomunal a los desarrolladores sin los tan temidos cuellos de botella.

Por su parte, el procesador gráfico es na versión personalizada de la GPU Radeon Navi, y podrá contar con la novedosa tecnología ‘ray-tracing’, una importante novedad que permitirá simular interacciones muy complejas en entornos 3D, lo que se traduce en un mayor realismo en entornos y efectos visuales. Asimismo, contará con un chip personalizado capaz de recrear audio en 3D con un absoluto realismo y que sea apreciable en cualquier dispositivo de audio. La tecnología actual ha permitido introducir esa novedad que por falta de medios no pudo desarrollarse en PlayStation 4.

Como hemos visto en los últimos dos años, Sony ha apostado más fuerte que ninguna otra compañía por la realidad virtual, de ahí que sea importante saber que seguirá siendo así en la nueva generación. De hecho, Cerny ha confirmado que PlayStation 5 será compatible con las actuales gafas, un dato muy atractivo para sus usuarios porque la mayor potencia de la nueva consola podría ofrecer nuevas posibilidades a los juegos actuales de realidad virtual.

Desde Sony quieren poner solución a una de las grandes demandas de los jugadores, el de unas cargas más rápidas y tiempos de espera mucho más cortos. Para ello, la información facilitad por Wired confirma que PlayStation 5 contará con una unidad de disco SSD, una gran mejora que pedíamos a gritos y que las consolas se resistían a incluir sobre todo por el alto precio que tenían estos discos hasta hace poco.

Por hacernos una idea, el propio Cerny señala que en sus pruebas un viaje rápido en un juego que en PlayStation 4 Pro había llevado 15 segundos en el nuevo hardware se necesitaron tan sólo 0.8 segundos. Un cambio total que acabará con las esperas en los juegos, permitiendo un acceso instantáneo a los juegos. De hecho, el ancho de banda de esta unidad SSD será superior al de otras SSD de PC.

PS5

La parte final de la entrevista nos deja algunos otros datos muy interesantes como que la nueva consola de Sony será compatible con resolución hasta 8K, aunque la mayoría estaremos felices si se confirma 4K y 60 fps en todos los juegos, ya que la tecnología actual se nos hace imposible pensar que haya juegos que puedan correr a esos 8K.

Tal y como comentábamos al comienzo, una de las grandes noticias que nos deja el especial de Wired es que contará con total retrocompatibilidad con PlayStation 4, una de las grandes demandas de sus usuarios y uno de los grandes atractivos y factores diferenciadores que en esta generación ha ofrecido Xbox One respecto a su competencia. De hecho, se confirma que algunos de los últimos grandes lanzamientos de PlayStation 4 llegarán también a PlayStation 5 en sus primeros meses de vida, de manera que haya una transición natural entre ambas máquinas. No sería de extrañar, por tanto, que Death Stranding, The Last of Us 2 o Ghost of Tsushima vean la luz también en el primer año de PS5.

Por último, es de agradecer que Sony siga apostando por el formato físico, de manera que estemos ante una consola tradicional, aunque esto no sea óbice a que lo digital siga ganando peso en las nuevas máquinas.

Todavía mucha información que deberemos ir descubriendo en los próximos meses, pero este primer anticipo nos ha dejado un gran sabor de boca respecto a lo que podemos esperar con PlayStation 5. El camino todavía es largo pero la nueva generación ya aparece en el horizonte y parece que Sony quiere apostar por una máquina que conserve todo lo bueno de la actual generación, pero aportando mucha más potencia y calidad gráfica, además de solucionar algunas carencias. Si bien Sony no estará presente en el próximo E3, todo parece indicar que Sony creará un gran evento para presentar PlayStation 5 en sociedad, por lo que estaremos atentos para ofreceros toda la información.