Movistar se ha querido unir a la iniciativa internacional #MyGameMyName que denuncia el machismo también presente en el mundo de los videojuegos. Para ello ha contado también con el apoyo de los equipos masculino y femenino del club de eSports Movistar Riders.

Creada por la organización Wonder Women Tech (WWT), #MyGameMyName es una propuesta que nació con el objetivo de resaltar, empoderar y educar a las personas con poca representación en las industrias STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas por sus siglas en inglés), entre ellas las mujeres, con la misión de obtener una mayor presencia e importancia de estos colectivos en estos ámbitos.

Movistar impulsa esta campaña que intenta poner fin a las vergonzosas agresiones verbales que cada día sufren muchas mujeres por medio de las herramientas sociales presentes en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo en los videojuegos. Se busca transmitir la importancia que tiene la igualdad y el uso responsable de la tecnología.

No se debe esconder la realidad de que las mujeres ya representan más del 35% del total de ‘gamers’ en todo el mundo. Y prácticamente todas ellas (94%) sufren acoso, en sus más diversas formas, mientras juegan. Una situación que provoca que muchas de ellas tengan que utilizar nicknames masculinos e incluso distorsionar su voz para poder jugar con tranquilidad. Una situación que debe hacer reflexionar al global de la sociedad y a la industria del videojuego en particular.

Aprovechando la próxima celebración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, Movistar pone en marcha una campaña con vídeos en los que algunos de los jugadores y youtubers más conocidos del panorama español simular jugar una partida con alias femeninos, de modo que puedan sentir en primera persona lo que viven las jugadoras cada día, al mismo tiempo que están acompañados de sus compañeras gamers. El resultado nos permite tomar conciencia sobre lo desagradable y triste que resulta esta experiencia. Una situación que entre todos debemos luchar por erradicar.

Todos los participantes en el experimento reflexionan sobre esta problemática y expresan su total rechazo y condena a la violencia. No se puede permitir la ofensa, la mala educación y la violencia ni en los videojuegos, ni en los eSports ni en cualquier otro ámbito de la vida. De ahí que sea tan importante concienciar a la sociedad en el uso sano y seguro de la tecnología, transmitiendo los valores deportivos, la solidaridad y el compañerismo, así como un uso responsable.