Este pasado fin de semana tuvo lugar la final a cuatro de la liga universitaria University Esports en el Polideportivo Magariños (templo del Estudiantes de Madrid), que permitió comprobar una vez más el excelente estado de salud de la competición amateur en nuestro país.

Un total de 2.700 aficionados siguieron in situ la competición y 25.000 espectadores que gozaron de los partidos en Twitch, disfrutando de toda la emoción e intensidad de esta competición en la que los Braves resultaron ganadores después de imponerse entre 57 universidades españolas y más de 17.000 inscritos. El equipo de la Universidad de Málaga firmó su supremacía en un combate final en el que sus contrincantes, el equipo Stringray de la Politécnica de Valencia, no se dejó avasallar por el demoledor 1 a 0 de arranque, logró las tablas en la segunda partida y forzó a una tercera, que culminó con la victoria de los malagueños.

“El nivel que hemos visto en estos encuentros, el compromiso y calidad técnica de estos chicos, la adrenalina que se ha respirado en Madrid, nos demuestra la altura espectacular que todo el ecosistema competitivo de League of Legends en particular y los esports en general, están alcanzando en España”, señaló Leo Ibáñez, Esports Lead para Iberia de League of Legends.

Tras alzar la copa de University Esports en Madrid, los malagueños de Braves se preparan ya para dejar en buen lugar el pabellón español como representantes de nuestro país en la University Esports Masters, que tendrá lugar el próximo mes de junio y enfrentará a las once mejores universidades del continente. Recogen, así, el testigo de los Bobcats de la Universidad de la Laguna que se batieron en la pasada edición continental de este torneo que se jugó en Tenerife. En unas semanas deberán verse las caras con los mejores jugadores universitarios de LoL de Francia, Holanda, Noruega, Turquía, Polonia, Irlanda, Italia, Portugal, Inglaterra y Alemania.

El equipo ganador de esta final continental será el responsable de representar a Europa en la final mundial que enfrentará en China a universidades de todo el planeta. Esta competición promueve, desde hace cuatro años, la participación juvenil a través de los deportes electrónicos, con una competición estructurada que alienta los equipos mixtos, favorece valores como la responsabilidad y el esfuerzo, en un entorno de compañerismo y aprendizaje.