FIFA 18 y Pro Evolution Soccer 2018. Las dos grandes sagas de fútbol se enfrentan un año más para intentar alzarse con el trono del mejor título de balompié virtual. Al igual que sucedió el pasado año, los juegos de EA y Konami rayan a un nivel altísimo siendo una disputa muy igualada. Cada uno de ellos tiene sus puntos fuertes respecto al otro, de modo que será ya una cuestión de gustos personales el optar por uno u otro (o ambos).

Ambos cuentan con múltiples virtudes como veremos en sus respectivos análisis, pero hoy nos vamos a centrar en comparar sus gráficos mediante distintos vídeos que se han publicado en la red. Lo que nadie puede negar es que los dos lucen de escándalo, aunque en nuestra opinión, FIFA 18 está ligeramente por encima en términos generales gracias al gran uso del potente motor Frostbite. Eso sí, sin desmerecer el brillante trabajo realizado por Konami con esta edición. De hecho, sí que notamos una mejora superior en el título del estudio japonés respecto a la entrega anterior, buena muestra del buen rumbo que ha tomado esta veterana franquicia en los últimos años para alegría de todos los aficionados.

Observando los vídeos, se puede comprobar que el juego de Electronic Arts conforma un conjunto más redondo, con unas increíbles animaciones, una ambientación espectacular que transmite toda la emoción que se vive en los grandes estadios, el deterioro del césped o las condicones climáticas. Nuevamente hay que destacar que PES 2018 se acerba bastante al nivel de su competidor.

En el primer vídeo que os mostramos, del canal CandyLand, podemos ver una comparativa de ambos juegos a resolución 4K en la que se nos muestran distintos aspectos del juego, como el terreno, la ambientación, la recreación de los estadios y las animaciones. El nivel mostrado es bastante parejo, aunque el Frostbite muestra un aspecto más realista en todo lo relativo al campo y el ambiente que se vive en las gradas. También la iluminación nos ha parecido mejor, que transmite una sensación más realista. Aunque también nos ha encantado el aspecto que ofrece el césped PES 2018 y sus colores más vivos y brillantes.

Llegamos a un punto siempre clave cuando se comparan los apartados gráficos de los dos juegos: los rostros. Y eso que realmente durante el juego todos escogemos una cámara bastante alejada en la que este apartado pasa a un segundo plano, por lo que será en los primeros planos cuando haya faltas, celebraciones o en las escenas de comienzo del partido cuando podremos apreciar el trabajo realizado. Pero claro, EA tiene que amortizar su licencia para poder recrear con el máximo detalle posible a las principales figuras del planeta fútbol, y Konami no se puede quedar a la zaga. De ahí que no sea de extrañar que los jugadores parezcan réplicas exactas de sus homónimos reales.

Nos hemos llevado una gratísima sorpresa con el excepcional trabajo realizado por Konami. Puede que las principales estrellas estén un escalón por encima en FIFA 2018, pero también es verdad que se aprovechan muchos diseños de otros jugadores no tan importantes. En cambio, desde Konami se han cuidado prácticamente con el mismo nivel de detalle todos los rostros: de las grandes estrellas pero también del resto.

Las caras se muestran más realistas en el juego de Konami, lo que hace que luzcan incluso mejor, aunque seguramente en el caso de FIFA sean de una mayor calidad general. Una vez más el nivel es tan parejo que serán nuestros propios gustos personales los que nos hagan decantarnos por unos u otros, siempre teniendo muy en cuenta que ambos juegos rozan la perfección en este apartado. Impresiona ver de cerca a los jugadores, aunque aquí hay que destacar un punto a favor de PES 2018: las proporciones son mejores en casi todos los jugadores, además de tener un mejor tratamiento del pelo y el bello facial.

Ahora nos quedará analizar apartados incluso más importantes, como el de la jugabilidad y los modos de juegos, en sus respectivos análisis, pero mientras podemos asegurar que tanto FIFA 18 como PES 2018 tienen un apartado gráfico de sobresaliente, con mención especial para unos rostros fotorrealistas.