Cinco años después de la última entrega, nos llega la esperada cuarta entrega de la aclamada saga de motos y habilidad de Ubisoft. No te pierdas nuestro análisis de Trials Rising para Xbox One, PlayStation 4, Switch y PC.

La serie de RedLynx se convirtió por méritos propios en una de las mejores que nos dejó la pasada generación, gracias a su alocada, desafiante y divertidísima propuesta arcade. Trials HD y Evolution sentaron las bases jugables que, posteriormente, Trials Fusion exprimió al máximo con un magnífico título que hizo su debut ya en las nuevas máquinas. Ahora nos llega este Trials Rising, la mejor, más completa y alocada entrega, que mejora en todo a sus predecesores, sumando nuevas posibilidades, modos de juego y espectacularidad, pero al mismo tiempo manteniendo su fabulosa y adictiva jugabilidad.

Una vez más, sus responsables nos traen uno de los mejores títulos arcades de conducción, uno de esos juegos de los que cuesta muchísimo despegarse del mando, ya que siempre estaremos repitiendo aquello tan conocido de “una última partida y lo dejo”. Por supuesto, finalmente no será la última, sino que jugaremos una tras otra. Sí, estamos ante un videojuego muy adictivo, a poco que disfrutes con el género, por lo que siempre estarás deseando intentar superar una prueba, mejorar nuestros tiempos o resultados o desbloquear nuevo contenido.

Análisis Trials Rising

Análisis a fondo de Trials Rising

La premisa que nos presenta Trials Rising es bien sencilla: desplazarnos a toda velocidad por una inmensa variedad de escenarios intentando llegar a la línea de meta lo antes posible. Sí, puede parecer sencillo, pero ya os podéis imaginar que el objetivo no será nada sencillo, ya que por el camino nos esperan multitud de desafíos, obstáculos, trampas y todo tipo de sorpresas que nos harán perder el equilibrio en numerosas ocasiones. Y es que no sólo se trata de llegar al final de cada prueba, sino también intentar hacerlo en el menor tiempo posible.

No sólo deberemos demostrar una gran habilidad a los mandos de las distintas motos de trial, sino también unos excelentes reflejos y una gran coordinación en todos nuestros movimientos. Al mismo tiempo, deberemos estar completamente concentrados, ya que los circuitos nos están plagados de retos que no nos dejarán ni un segundo de respiro. Todo un reto incluso para los jugadores más experimentados, que nos incita a intentar una y otra vez las distintas pruebas para intentar superar nuestros tiempos, pero también los de nuestros amigos y jugadores de todo el mundo, al mismo tiempo que intentamos superar aquellos niveles o circuitos que se nos resisten.

Análisis Trials Rising

Se mantiene la misma esencia jugable de sus predecesores, pero en esta ocasión se ha exprimido al máximo para ofrecer aún más diversión y muchas más posibilidades. Regresan las increíbles acrobacias y los espectaculares escenarios en los que tienen lugar las numerosas pruebas y el mismo nivel de exigencia que siempre ha caracterizado a la serie. Además, Trials Rising se actualiza con un fabuloso apartado gráfico, con especial mención para unos circuitos increíbles que nos llevarán por localizaciones de todo el mundo: el Himalaya, Hollywood, Egipto, París e incluso España, entre otros.

Una vez más, la jugabilidad se basa bastante en la mecánica de ensayo y error, de manera que deberemos repetir una y otra vez numerosas secciones, tramos y pruebas completas para intentar superarlos. Tan desafiante como gratificante cuando finalmente logramos superar ese circuito que tanto se nos resistía, o cuando mejoremos nuestros tiempos o los de otros jugadores. La curva de dificultad es exigente, aunque sin llegar a ser desesperante, ya que poco a poco se nos van planteando nuevos retos que nos permitirán ir mejorando como pilotos. De una manera bastante orgánica, el juego nos va enseñando cómo afrontar cada obstáculo, salto, aterrizar después de un increíble salto o encarar una subida o bajada pronunciada. Es decir, no se trata de quemar rueda desde la salida y darnos un paseo hasta alcanzar el final del circuito. No, debemos demostrar una gran habilidad si no queremos estar repitiendo una y otra vez cada tramo. Perder el control de la moto y caernos será una constante, por lo que debemos aprender también a lidiar con la frustración y aprovechar la experiencia para intentar mejorar. Es muy importante también repetir los circuitos para aprender la mejor manera de afrontar cada desafío.

El diseño de las pruebas es soberbio, no sólo en lo visual, sino también en el inmenso número de sorpresas, retos y obstáculos que presentan para que el jugador no se relaje en ningún momento. Se nota la experiencia acumulada del estudio en la saga, ya que en esta ocasión nos ofrece los mejores circuitos de la serie, en los que todo parece estar diseñado al milímetro para ofrecer distintas posibilidades al jugador. Cada obstáculo, elemento del escenario o camino está puesto ahí por algo, no responde al azar, y será nuestra conducción y habilidad la que determine el éxito. No faltarán tampoco los atajos, secretos, toda clase de locuras e incluso escenas interactivas que añaden si cabe aún más dificultad. La variedad es inmensa, por lo que la diversión no decae en ningún momento, siempre estaremos deseando descubrir una nueva competición y escenario.

Análisis Trials Rising

Además, nos ha parecido muy acertado el cambio a unos circuitos más realistas, repartidos por todo el mundo en esta ocasión, lo que dará momentos a momentos espectaculares. El juego nos introduce en las mecánicas con un tutorial que nos va mostrando lo básico, lo que nos permitirá adaptarnos a las increíbles físicas y adaptarnos al control de la moto y nuestro piloto. Posteriormente, ya estaremos en disposición de lanzarnos a los distintos modos y pruebas, que irán incrementando su dificultad de manera progresiva. Una vez que superamos una competición, será el momento de elegir si queremos seguir probando otras nuevas o repetir para intentar sacarnos el oro.

Por si fuera poco, estamos hablando de un título bastante generoso en cuanto a su oferta jugable, con más de 120 circuitos, a los que habría que sumar las pruebas de entrenamiento, los desafíos y todo el contenido que llegará con posterioridad a su lanzamiento. No os podéis dejar engañar por la sencillez de las primeras pruebas, ya que poco a poco la dificultad va creciendo hasta alcanzar momentos que nos harán maldecir en más de una ocasión a sus creadores.

Si no has jugado a ningún título anterior, debes saber que estamos ante un arcade de carreras con un desarrollo lateral en dos dimensiones, pero con unos escenarios recreados en tres dimensiones, lo que permite jugar con la perspectiva y añadir toda clase de obstáculos y desafíos en el recorrido. Mientras intentamos alcanzar la menta, deberemos superar toda clase de saltos, rampas infinitas, elementos del escenario que se derrumban a nuestro paso, explosiones, paredes empinadas, caídas vertiginosas, rampas, obstáculos del terreno y mucho más. Todos ellos están pensados para dificultar nuestro avance y poner a prueba toda nuestra habilidad.

Análisis Trials Rising

El éxito de esta fórmula jugable tiene mucho que ver con el magnífico sistema de control que ofrecen cada una de las motos que podremos controlar. Cada uno de los vehículos cuenta con sus propias características de potencia, suspensión y manejo. El control responde a la perfección en todo momento a nuestras acciones, con una cuidada sensibilidad que detecta hasta el más mínimo toque en los sticks, y unas físicas muy realistas. Piloto y moto se verán afectados por cualquier elemento del escenario, lo que nos obliga a cuidar en extremo cada movimiento. Aspectos como el desnivel del terreno, el tipo de superficie, la potencia de nuestra moto o la posición en la misma del piloto juegan un papel muy importante también en la conducción. En el nivel de dificultad más alto, deberemos demostrar una precisión total si no queremos perder el control de nuestra moto y pegarnos un trompazo contra el suelo.

En cuanto a la oferta jugable, esta se presenta aún más generosa que en entregas anteriores. En primer lugar tenemos el Modo Carrera, que nos presenta un gran número de pruebas de dificultad creciente a lo largo de un inmenso numero de circuitos distintos. Estas competiciones se dividen en pruebas contrarreloj o en unos desafíos llamados “contratos” en el juego. Estos últimos presentan distintas variantes y condiciones que deberemos cumplir para completarlos. Adicionalmente, también se nos presentan algunos eventos especiales que potencian la espectacularidad. Se recupera el sistema de medallas que nos dará acceso a nuevas pruebas y eventos, por lo que será muy importante alcanzar la meta con el menor número de fallos posible y registrando buenos tiempos.

Según vayamos cosechando medallas y ganando dinero, podremos desbloquear, además de nuevas pistas, motos y otros vehículos -que dejamos que descubráis por vosotros mismos-, mejoras y toda clase de objetos para personalizar a nuestro piloto y motocicleta. El grado de personalización es bastante elevado, por lo que podremos diseñar piloto y moto a nuestro gusto. Para ello, deberemos desbloquear cajas de botín que se consiguen superando pruebas y desafíos, subiendo de nivel o cosechando nuevas medallas. Estos adornos estéticos se pueden comprar con dinero real, pero la noticia positiva es que jugando podremos conseguir todo sin demasiada dificultad. Es decir, no estamos hablando de un sistema agresivo de micropagos, ni tampoco afectan un ápice a la experiencia del juego.

Análisis Trials Rising

Tampoco podemos dejar de resaltar la modalidad multijugador, que en un videojuego tan exigente la convierte en especialmente competitiva. Podremos diseñar nuestros propios desafíos o participar en los que ya estén creados, enfrentándonos a nuestros amigos y jugadores de todo el mundo. Este modo también se fusiona con el normal para un jugador, ya que antes de comenzar cada prueba podremos comprobar los tiempos de otros jugadores, e incluso podremos picarnos competiendo contra sus fantasmas, lo que a su vez es un genial método de mejorar nuestra conducción.

También se introduce un nuevo Modo Fiesta, una auténtica locura de diversión y risas para hasta cuatro jugadores en modo local, y carreras normales para que podremos competir en tiempo real con otros jugadores. Incluso tendremos la posibilidad en estos modos compartidos de modificar las reglas de las físicas para conseguir resultados hilarantes y muy entretenidos. Por último, destacar el modo tándem, en el que dos personas pilotaran la misma moto, lo que nos obligará a coordinar a la perfección nuestros movimientos y hablar entre nosotros para no estar todo el rato besando el suelo. Os aseguramos que las risas están aseguradas en esta modalidad.

Y si todavía nos hemos quedado con ganas de más, siempre podemos tirar del maravilloso y completísimo editor del juego. Contaremos con una amplísima selección de herramientas a nuestra disposición para crear todo aquello que se nos ocurra. De este modo, podremos crear y compartir nuestras pistas con otros jugadores, o disfrutar de las creaciones de otros usuarios. En unos pocos días, ya hemos podido disfrutar de auténticas maravillas en forma de circuitos espectaculares que nada tienen que envidiar a los que vienen de base en el juego. Por si fuera poco, estas creaciones de la comunidad se pueden disfrutar en todas las consolas, lo que permitirá que el número de pistas sea inmenso en poco tiempo.

Análisis Trials Rising

Gráficos de Trials Rising

Aunque se mantiene el estilo visual de sus predecesores, en esta ocasión nos encontramos con los escenarios más espectaculares y repletos de detalles de la saga con mucha diferencia. Cada una de las pruebas y escenarios cuentan con multitud de elementos y sorpresas que ponen de manifiesto el gran trabajo que se encuentra detrás de esta producción, con un magnífico diseño de los niveles.

La variedad de localizaciones y situaciones que viviremos en las carreras es inmensa, con presencia también de toda clase de eventos dinámicos que nos dejarán con la boca abierta y que aportan nuevos desafíos a las pruebas. A destacar también la iluminación y los cuidados efectos visuales que nos dejan escenas de una gran belleza.

Desde un punto de vista técnico, el videojuego se mueve en todo momento a 60 imágenes por segundo (salvo en la versión de Switch, cuya cifra baja hasta los 30fps). En todas las plataformas, la suavidad es una constante, sin haber detectado ninguna ralentización en ningún momento.

Sin saber con exactitud la resolución del juego, sí que creemos que debe ser o estar muy cercano a los 4K en Xbox One X y PS4 Pro, ya que la nitidez es total en la imagen. El juego está muy bien optimizado en su versión para compatibles, de modo que no tendremos ningún problema en disfrutarlo en su máxima calidad con un equipo de gama media-alta.

Análisis Trials Rising

Sonido de Trials Rising

Los efectos de sonido rayan a un gran nivel, con una gran contundencia y variedad a la hora de recrear el sonido de las motos, pero también de los distintos elementos dinámicos y atmosféricos que aparecen en las pruebas. Mención especial para una banda sonora magistral, repleta de auténticos temazos de grupos muy conocidos que, además, tocan una gran variedad de géneros distintos.

Análisis Trials Rising

Conclusión de Trials Rising

RedLynx mantiene inalterable la esencia jugable de su fabulosa saga, pero al mismo tiempo la mejora con mucha más espectacularidad, unos circuitos y pruebas aún más soberbios y mucho más contenido. El resultado es un maravilloso y alocado arcade de carreras, intenso, frenético y divertido como pocos, que además nos garantiza entretenimiento para mucho tiempo gracias a sus numerosas pruebas, modos de juego, multitjugador y un increíble editor. Por si fuera poco, todo ello acompañado de un sobresaliente apartado audiovisual.

Un título perfecto para disfrutar solos, en compañía de otros jugadores o enfrentándonos a usuarios de todo el mundo. Una jugabilidad que nos desafía al límite para intentar superar nuestros tiempos y los mejores registros, con un control sencillo de aprender pero complicado de dominar. Un reto a la altura incluso de los jugadores más experimentados, quienes disfrutarán de una de las experiencias más gratificantes y adictivas que el género nos ha dado en los últimos años.

En definitiva, un auténtico juegazo que, además, nos llega a un precio muy reducido para toda la calidad y contenido que ofrece, por lo que no podemos más que recomendaros su adquisición.