Rol y aventuras se dan la mano en esta interesante propuesta que llega a las consolas de Sony y Nintendo. No te pierdas nuestro análisis de The Lost Child para PlayStation 4, PS Vita y Switch.

Aunque pasó injustamente bastante desapercibido en la pasada generación, El Shaddai: Ascension of the Metatron tuvo un gran reconocimiento por parte de los jugadores que lo descubrieron. Ahora nos llega el nuevo proyecto de su creador, Takeyasu Sawaki, una propuesta que bebe de varios géneros y que diferente bastante de su anterior título, aunque con una ambientación bastante similar. Parece que al bueno de Sawaki le gusta explorar bastante en sus obras y no se limita a un concepto jugable, sino que mezcla distintos estilos, aunque en esta ocasión tal vez no llegue al nivel de su anterior obra.

En esta ocasión no se trata de repartir cera sin descanso en toda clase de extraños lugares y contra todo tipo de indescriptibles seres, sino que nos encontramos ante un clásico juego de rol de mazmorras que se desarrolla en primera persona. De hecho, los combates por turnos son los grandes protagonistas de su propuesta jugable, aunque no los únicos. De hecho, también introduce elementos típicos de una novela visual, por lo que los diálogos juegan también un papel muy importante.

Análisis a fondo de The Lost Child

Aunque la trama no es especialmente destacable, sí que nos ofrece suficientes motivos para embarcarnos en la aventura y disfrutar de su propuesta jugable. Así, nos pondremos en la piel de Hayato Ibuki, un periodista que se encuentra investigando unos misteriosos suicidios que han acontecido en la capital japonesa. En este momento entrará en escena Lua, una extraña niña con un artefacto místico que nos dará la oportunidad de capturar criaturas. Sin embargo, para ello deberá sumergirse en un oscuro mundo repleto de temibles demonios pero también seres celestiales. Mientras recorre numerosas mazmorras -aquí llamadas Layers- deberá intentar resolver el misterio que encierra este artefacto. Pronto se dará cuenta que su misión es mucho más complicada de lo que podría pensar en un primer momento y que en sus manos se puede encontrar también el futuro de la humanidad.

The Lost Child

A partir de ese momento dará comienzo nuestro viaje junto con la citada Lua. La propuesta jugable se divide en dos vertientes muy diferentes. Por un lado tenemos una primera mucho más pausada que se desarrolla en la revista Lost. Desde este lugar podemos establecer nuestros siguientes pasos, a dónde queremos dirigirnos para conocer nuevos personajes secundarios o qué pistas queremos seguir el rastro. Muy al estilo de las cada vez más habituales novelas visuales, aunque en esta ocasión se muestra de una manera mucho más sencilla y, por tanto, accesible para la mayoría de jugadores. Eso sí, debemos tener en cuenta que, como suele habitual también en títulos que apuestan por este estilo, los numerosos diálogos y el resto de textos se encuentran en completo inglés. No es especialmente complejo, pero es bueno saberlo para no llevarnos sorpresas desagradables.

Por otro lado tenemos las secciones propias de su variante de dungeon crawler, sin lugar a dudas, el principal atractivo del videojuego. Esta parte se desarrollada en el interior de las mazmorras, que destacan en su gran mayoría por ser bastante laberínticas. A pesar de que contaremos con un mapa para poder orientarnos y ubicarnos mejor, la realidad es que será bastante habitual sentirnos perdidos e incluso regresar por zonas que ya hemos visitado, hasta por fin dar con el camino correcto.

En estas Layers nos cruzaremos a cada paso con numerosas criaturas que nos pondrán en serios aprietos y nos obligarán a demostrar nuestras dotes con Gangour, el arma principal de nuestro protagonista. Estos combates surgen de forma aleatoria, por lo que no nos podemos anticipar y nos enfrentaran con tres tipos de enemigos, conocidos como Astrals: demonios, ángeles y ángeles caídos. Uno de los grandes atractivos de estos enfrentamientos es que dichos enemigos pasarán a formar parte de nuestro equipo, ayudándonos en los sucesivos combates. Además, poco a poco podremos mejorando a nuestras propias criaturas de modo que cuenten con más poder.

The Lost Child

La selección que hagamos de las criaturas determinará en buena medida el éxito en los combates, ya que cada uno de los astrales tendrá sus puntos fuertes y débiles que deberemos saber combinar para tener un equipo equilibrado. De ahí que sea muy importante explorar distintas combinaciones para encontrar aquella que se pueda adaptar mejor a nosotros, siempre teniendo en cuenta que podemos hacer cambios en cualquier momento.

Por otro lado, también podremos personalizar a nuestros dúo protagonista, para lo cual deberemos utilizar los objetos que obtengamos en los cofres repartidos por las mazmorras o derrotando a otros astrales. Mientras que Hayato está especializado en los ataques físicos, Lua tiene su punto fuerte en la magia. Según vayamos subiendo de nivel podremos mejorar las características de ambos.

Si somos amantes del género, disfrutaremos bastante con estas batallas, resultando bastante entretenidas y con una gran variedad de seres a los que enfrentarnos. Siguen la estela de otros títulos del género, por lo que si disfrutamos con este tipo propuestas, seguro que vamos a pasarlo muy bien. Sí que es verdad que tampoco innovan en nada, ni revolucionan con nuevas mecánicas o ideas que puedan llevar a esta obra a un nuevo nivel que le permitiera competir con grandes sagas como Etrian Odyssey o Pokémon.

The Lost Child

No hay nada más que destacar en la propuesta jugable de The Lost Child. Una aventura bastante longeva que nos puede llevar unas 40 horas acabar, aunque siempre dependerá bastante de nuestra experiencia en el género y si queremos desbloquear todo el contenido. En cualquier caso, estamos ante un título que no destaca en nada, pero que tampoco falla en ningún aspecto. Un videojuego que entretiene y sabe enganchar a poco que se le da una oportunidad. Tal vez se ha echado en falta un poco más de inspiración en su desarrollo y arriesgar un poco en su jugabilidad.

Desde un punto de vista gráfico, estamos ante una producción bastante discreta, sin nada especial que merezca la pena resaltar. Los laberintos en 3D son bastante sencillos en su diseño, con texturas bastante simples y poca variedad según vamos avanzando en la historia. Los combates también siguen en la misma línea, aunque destacar aquí la variedad de criaturas y el diseño de algunos de ellos, que no así sus animaciones. La parte de novela visual es correcta, pero tampoco sorprende en ningún momento.

Por su parte, el apartado sonoro sí que nos ha gustado, con una banda sonora de bastante calidad que ambienta a la perfección y un trabajo de doblaje al inglés y japonés de gran nivel. Lástima que el juego nos llega en completo inglés, por lo que se hace bastante necesario tener un cierto nivel en este idioma para enterarnos bien de la historia.

The Lost Child

Conclusión de The Lost Child

Novela visual y dungeon crawler se dan la mano en esta interesante aventura que, aunque no destaca en ningún apartado concreto, puede dejarnos muy buenos momentos, sobre todo si nos gustan este tipo de propuestas. No tiene fallos importantes, pero tampoco destaca en nada, más allá de la captura de criaturas para que se unan a nuestro equipo. Tal vez nos esperábamos al conocer quién estaba detrás del videojuego, pero finalmente hay que reconocer que hemos estado bastante entretenidos durante bastantes horas.