Warner Bros y el estudio 5TH Cell traen de regreso su conocida y veterana saga con una propuesta algo distinta a lo que estábamos acostumbrados en títulos anteriores. Te lo contamos todo en nuestro análisis de Scribblenauts Showdown para Xbox One, PlayStation 4 y Nintendo Switch.

Lo primero que hay que tener claro con esta nueva entrega es que se han buscado explorar nuevos horizontes, añadiendo un nuevo estilo de juego y mecánicas, además de mantener las que ya conocíamos. Así, se mantiene la habilidad especial que siempre ha caracterizado a la serie de que con palabras logremos que los objetos cobren vida. Con ellos podremos resolver numerosos puzles y cumplir los distintos objetivos que se nos marquen. Hasta aquí, ninguna novedad, ya que es lo mismo que llevamos disfrutando desde hace casi diez años.

Desde que hizo su debut en Nintendo DS, esta saga siempre ha sorprendido por su original y creativa jugabilidad, recomendable tanto para los más pequeños jugadores como para los adultos. Una propuesta sencilla pero que funciona a la perfección ahora y entonces, arriesgada en un sector en el que no es fácil innovar, de ahí que siempre me he situado entre los amantes de esta franquicia.

Scribblenauts Showdown

Análisis a fondo de Scribblenauts Showdown

Sin embargo, sus creadores han querido hacer realidad aquello de “renovarse o morir” para intentar atrapar a sus fans con novedades y algunos cambios necesarios, sino que también al mismo tiempo nuevos jugadores se sientan atraídos por su propuesta. Pero todo ello sin olvidarse de sus orígenes, de ahí que en esta ocasión hayan optado por introducir dos modalidades diferenciadas. La primera de ellas nos invita a disfrutar de una aventura que cuenta con un desarrollo clásico, esto es, hacer uso de un sinfín de palabras para resolver los distintos desafíos y así poder seguir avanzando en la historia. Por otro lado, y como gran novedad, se ha añadido un modo party con un gran número de minijuegos especialmente diseñado para disfrutar junto con hasta otros tres jugadores. Se añade, por tanto, también una vertiente competitiva que, en líneas generales, resulta bastante divertida y perfecta para las reuniones con nuestros amigos.

La oferta jugable se enriquece, aunque tal vez algunos jugadores habituales de la serie encuentren algo corta el modo clásico Sandbox, mucho más corto que en anteriores títulos. Eso sí, respeta al pie de la letra las líneas maestras de la saga, con una serie de fases en las que nos encontraremos con una amplia variedad de situaciones distintas. Haciendo uso de nuestra creatividad, ingenio e imaginación podremos crear un sinfín de objetos que serán claves para superar los distintos rompecabezas que han diseñado los desarrolladores.

Ni mas ni menos que más de 35.000 palabras están a nuestra disposición, cada una de ellas representadas por su correspondiente objeto o herramienta que se hará realidad en cuanto escribamos la palabra. Hay una gran variedad de situaciones distintas, muchas de ellas muy acoladas y simpáticas, que nos invitan a probar distintas alternativas, ya que siempre hay muchas opciones distintas para superar los puzles, lo que nos anima a experimentar con todo aquello que se nos ocurra. Simple pero eficaz.

Scribblenauts Showdown

Hay que destacar que la aventura, como ya hemos indicado, es más corta que en anteriores ocasiones. En unas 5-6 horas podremos completar la historia, aunque su propio concepto asegura que la rejugabilidad sea bastante elevada. Resulta muy divertido probar otras opciones para resolver cada situación. Asimismo, hay que añadir que el juego nos reta a conseguir todas las estrellas y conseguir todos los objetos coleccionables, por lo que la duración de esta modalidad es bastante superior a lo que podría parecer en un primer momento.

Por otro lado encontramos la gran novedad de esta entrega: el Modo Party, muy del estilo de lo que hemos podido ver en otras conocidas franquicias como Mario Party. Es de agradecer que se haya apostado por innovar, y para ello lo hace con esta propuesta que funciona bastante bien. Lo primero que hay que dejar claro en este punto es que no todos los minijuegos están centrados en el uso del lenguaje, sino que también hay muchas pruebas que ofrecen mecánicas diferentes.

Eso sí, otra vez nos da la sensación que la oferta jugable se queda algo escasa. Y es que en este tipo de juegos estamos acostumbrados a un catálogo mucho mayor pruebas, mientras que en el título que nos ocupa la cifra se queda en unos mucho más discretos 25 minijuegos.

Scribblenauts Showdown

Además de los juegos basados en la introducción de las palabras en los que deberemos demostrar más agilidad y rapidez que el resto de jugadores a la hora de encontrar la palabra correcta para cada situación, encontraremos minijuegos muy divertidos que nos invitan a bailar, convertirnos en cocineros, dar golpes a una piñata, pescar, talar un árbol o atrapar objetos antes de que caigan al suelo. En muchos de ellos se hará uso del clásico uso de la secuencia de botones en el orden correcto, mientras que en otros se premiará la agilidad o los reflejos del jugador. Lógicamente, no todas las pruebas resultan igual de entretenidas, pero en términos generales el nivel es bastante bueno, dejando momentos bastante divertidos. Además, por su propia naturaleza, esta modalidad nos parece perfecta para que disfruten también los más pequeños.

A su vez, hay que agradecer que este modo pueda ser disfrutado junto a otro jugador o multiplicar la diversión con cuatro jugadores en total compitiendo. En este último caso (Showdown) los jugadores compiten en una especie de tablero, pudiendo hacer uso de cartas que invocan los distintos minijuegos y eventos. Aquellos que venzan en cada prueba podrán avanzar por el tablero hasta alcanzar la meta. El problema es que, como suceder en estos casos, una vez que has probado todos los minijuegos, el interés decrece al caer en la repetición.

Al igual que sucede con la aventura principal, en este modo podremos incrementar la moneda del juego, que a su vez nos permitirá adquirir objetos, vehículos y elementos decorativos para personalizar a nuestro personaje. Se trata de dotar de una mayor rejugabilidad al título, algo especialmente importante, ya que, como vemos, ambas modalidades se quedan algo cortas en cuanto a contenido.

Scribblenauts Showdown

En cualquier caso, estamos ante un juego muy divertido, que gustará a todos los seguidores de la serie, pero que, al mismo tiempo, podrá atraer a nuevos jugadores que busquen un título original, distinto e ideal para disfrutar en compañía. Tal vez, el principal pero lo encontremos en el modo clásico, una aventura que se queda algo corta frente a lo que estábamos acostumbrados. Eso sí, su jugabilidad, en ambos modos, es sumamente entretenida, por lo que no podemos más que recomendar este Scribblenauts Showdown.

También es de agradecer que sus creadores hayan apostado por innovar y no limitarse a ofrecer lo mismo sin cambios una vez más. Aunque también se puede pensar que al intentar acabar dos estilos distintos, se hayan quedado a medio camino en lo relativo a ofrecer más contenido.

Scribblenauts Showdown

Desde un punto de vista gráfico, Scribblenauts Showdown mantiene el estilo clásico de la serie, con unos personajes y escenarios que parecen dibujados a la mano, ofreciendo un diseño que recuerda al de muchas series de dibujos animados. Lógicamente, no vamos a encontrar aquí un apartado espectacular, pero sí una gran simpatía que viene dada también por sus simpáticas animaciones.

Por su parte, las melodías van en la misma línea del apartado visual, ya que resultan muy alegres y animadas que resultan perfectas para el estilo del juego. Los efectos de sonido se encuentran en un segundo plano, sin ser especialmente llamativos.

Scribblenauts Showdown

Conclusión de Scribblenauts Showdown

La clásica serie regresa con una propuesta distinta a lo que estábamos acostumbrado. Se conserva la clásica aventura que nos invita a utilizar toda nuestra creativa y uso del lenguaje para resolver los distintos desafíos, pero al mismo tiempo se innova con una nueva modalidad competitiva basada en minijuegos. Son dos propuestas bien distintas pero que en ambos casos funciona bastante bien. Eso sí, hemos echado en falta una mayor cantidad de contenido para garantizar que el jugador mantenga el interés en el juego por mayor tiempo. Por suerte, hay gran cantidad de objetos para desbloquear que añaden un valor extra a esta entrega.

Mientras que el modo sandbox resulta tan divertido como siempre, los minijuegos funcionan muy bien en su gran mayoría, sobre todo si jugamos con otros jugadores.