El nuevo y sorprendente proyecto del aclamado estudio Ninja Theory desembarca en la consola de Microsoft tan solo unos meses después de su lanzamiento en PlayStation 4 y PC. Te lo contamos todo en nuestro análisis de Hellblade: Senua’s Sacrifice para Xbox One.

A estas alturas, no nos debería extrañar que los el equipo británico nos vuelva a traer un juego de gran calidad, ya que es algo que llevan haciendo muchos años. Este estudio es responsable de grandes títulos a los que con el paso del tiempo se les ha puesto la etiqueta de “juegos de culto”, como Heavenly Sword, Enslaved: Odyssey to the West o, más reciéntemente, el controvertido pero brillante igualmente DMC.

En todos los citados nombres, siempre contaba con el apoyo de una gran editora detrás, lo que les permitió contar con grandes presupuestos a pesar de tratarse de una compañía bastante “familiar” en su concepción. Sin embargo, para su nueva obra querían arriesgar más que nunca, desarrollar una aventura muy peculiar y profunda, un desarrollo más independiente que les permitiera plasmar todas sus ideas e inmenso talento en un título muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Libertad total para un estudio que, una vez más, nos vuelve a demostrar que ahora mismo se encuentra entre los más destacados y creativos del sector.

Aunque cuando se dieron a conocer los primeros detalles, muchos pensaron que nos encontrábamos ante una especie de continuación del Heavenly Sword, finalmente pudimos comprobar que nada más lejos de la realidad. Un largo desarrollo (no olvidemos que estemos ante un equipo muy pequeño formado por menos de 20 personas) que, finalmente, ha llegado a buen puerto. No sabemos si tendrá nuevas entregas -aunque no nos extrañaría nada porque el juego ha recibido un gran apoyo hasta ahora, pero lo que tenemos claro es que con Senua nos traen una de las propuestas más rompedoras y recomendables de los últimos años, un título magnífico que nos ha cautivado desde un punto de vista jugable y técnico, pero también por desarrollar una historia increíble que, además, toca temas muy pocas veces visto en el mundo de los videojuegos.

Hellblade

Análisis a fondo de Hellblade: Senua’s Sacrifice

En Hellblade: Senua’s Sacrifice vamos a disfrutar (y sufrir) con su protagonista en una aventura de acción, pero en la que también tendrán una gran importancia la exploración y la resolución de ingeniosos puzles. Para ello, nos traslada hasta la época de los vikingos en una historia que bebe de la siempre atractiva mitología nórdica. Los jugadores nos pondremos en la piel de Senua, una guerrera celta que deberá enfrentarse a numerosos enemigos y peligros tanto externos como internos. Sí, decimos bien, porque nuestra protagonista sufre de psicosis, enfermedad mental que está tratada de manera sublime en la aventura. Hasta el punto que , en muchos casos, Senua no sabrá si realmente todos esos desafíos son reales o son creados por su mente. De hecho, esta patología se caracteriza siempre por una grave alteración de la personalidad que provoca que quien la sufre tenga una visión muy distorsionada de la realidad.

En Ninja Theory tenían claro que querían tratar un tema “tabú” y tan delicado, pero al mismo tiempo tan habitual como el de las enfermedades mentales. De hecho, estamos ante uno de esos juegos en los que la jugabilidad se pone al servicio de la historia. La narrativa juega un papel clave en el desarrollo de la aventura, hasta el punto que resulta clave para entender el resto de apartados. Aunque en un primer momento el jugador se puede sentir tan perdido y confundido como Senua, si ponemos de nuestra parte, en poco tiempo y sin darnos cuenta estaremos totalmente enganchados a una historia que se nos irá explicando poco a poco a lo largo de toda la campaña. De hecho, en todo momento los diálogos son una constante mientras exploramos los escenarios, combatimos o resolvemos puzles. Senua habla consigo misma, pero también con una voz interna que la intenta limitar siempre.

No queremos desvelar casi ningún detalle porque estamos ante un juego en el que gran parte de su atractivo viene dado por su trama. Pero sí que os podemos comentar que Senua inicia una peligrosa misión, un oscuro e incierto viaje por intentar recuperar a su amor, para lo cual se deberá enfrentar a todos sus miedos internos, sus dilemas morales y su propia mente. De hecho, hay una frase que se nos dirá en un momento concreto de la aventura que nos muestra hasta qué punto sufre la joven: “La batalla más grande se desarrolla siempre dentro de nuestra mente”. Y es que, como todos sabemos, la cabeza puede ser nuestra gran aliada, pero también en muchas ocasiones puede ser nuestro enemigo. Algo que todos hemos experimentado alguna vez, lo que nos ha obligado a luchar contra nuestros propios temores y demonios internos para intentar alcanzar esa meta que nos hemos propuesto.

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Resulta impresionante comprobar como se ha mezclado todo lo relativo a la mitología griega con una temática como es el de las enfermedades mentales que hoy están tan presente como hace siglos. Al final, todos en menor o mayor medida tenemos momentos de debilidad mental. Se nota que sus responsables han contado durante todo el desarrollo del juego con el apoyo y la opinión de expertos en psiquiatría y psicología, ya que la psicosis se trata con una absoluta rigurosidad dentro de una historia que, a su vez, nos permite conocer mejor esta enfermedad y lo que puede llegar a afectar a las personas que la sufren.

El tratar una temática tan interesante pero, al mismo tiempo, tan profunda hace que el juego esté especialmente dirigido a personas adultas que puedan seguir con interés su trama. Senua va a sentir sentimientos tan humanos y reconocibles como el miedo, la angustia, la obsesión irracional, el deseo por recuperar a la persona amada, la ilusión por revertir sucesos tristes del paso o la lucha por cumplir nuestros sueños. Resulta imposible no sufrir con nuestra protagonista, ponernos en su piel, y progresar para saber si realmente puede vencer todos sus miedos y lograr su gran objetivo.

A pesar de todo lo que estamos comentando hasta ahora, no nos pensemos que estamos ante un juego que únicamente destaca por su historia. Nada más lejos de la realidad. De hecho, estamos ante una aventura cuidada al máximo en la que el tema de la psicosis ha permitido también desarrollar planetamientos jugables muy interesantes. Algo que será especialmente notorio cuando nos demos cuenta que con nuestra mente podemos modificar todo lo que vemos, lo cual nos permitirá encontrar nuevos caminos o resolver originales rompecabezas, además de ralentizar el tiempo cuando nos enfrentemos a poderosos enemigos.

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Nada más comentar la aventura, nos daremos cuenta de que no estamos ante el típico juego que nos guía y nos lleva de la mano diciéndonos qué debemos hacer. Al contrario, no vamos a encontrar ningún tipo de interfaz, ni tampoco se nos va a explicar realmente qué tenemos que hacer. Todo un acierto, puesto que se trata de generar esa misma sensación de incertidumbre y descubrimiento en el jugador. Sin embargo, no nos debemos preocupar por este punto, puesto que la jugabilidad es bastante accesible, que no fácil, por lo que, en este sentido, tampoco se aleja de lo que hemos podido disfrutar en propuestas similares.

La exploración de los escenarios resulta fundamental a lo largo de toda la campaña. Aunque es un juego bastante lineal en su desarrollo, las distintas zonas que iremos visitando también ofrecen escenarios de un considerable tamaño. Es más, hay caminos y lugares secretos que deberemos descubrir para encontrar una serie de runas grabadas en piedras que nos permitirán conocer nuevas historias de esta mitología. Este punto nos ha encantado, ya que resulta sumamente interesante conocer leyendas y personajes extraídos de ese mundo. Podríamos decir que son una especie de coleccionables que, aunque no aportan ninguna ventaja ni ayuda a nuestra protagonista, sí que permiten dotar de mucho valor al conjunto, además de favorecer, como decimos, la exploración.

De hecho, observar los escenarios será clave tanto para encontrar las citadas runas como para resolver muchos de los distintos desafíos que nos plantea el juego y, de esta manera, poder seguir progresando en la trama. Tanto es así que, en nuestro camino nos encontraremos un buen número de rompecabezas que, en su gran mayoría, se basan en encontrar una determinada señal situada por el escenario. Para ello, deberemos jugar con la perspectiva y encontrar el ángulo concreto que, por ejemplo, nos permita que dos árboles formen una imagen concreta. De hecho, la mayoría de puzles nos obligarán a fijarnos muy detenidamente en las zonas cercanas intentando encontrar la forma, símbolo o elemento que nos permita avanzar. Hay distintas variantes a cada cual más ingeniosa, siendo uno de los puntos que más nos ha gustado de la aventura. Aunque ninguno llega a ser desesperante, sí que más de uno nos ha hecho estar bastante tiempo explorando los escenarios para resolverlo. Y como decíamos más arriba, también deberemos hacer uso de nuestra “habilidad” para modificar el mundo que vemos y, de este modo, encontrar el camino a seguir o resolver el puzle. Si observamos detenidamente, también tendremos ciertas pistas como una serie de criaturas disecadas que nos indican el camino o unos portales que al atravesarlos modifican también los escenarios en algún punto clave.

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La historia se va desarrollando con este planteamiento a lo largo de las 10-12 horas que dura, cifra superior si queremos encontrar todas las runas secretas. Pero todavía nos queda hablar de los espectaculares combates. Se nota la experiencia ganada por el estudio en anteriores títulos suyos, ya que introduce unos enfrentamientos impactantes en los que exige al jugador de bastante habilidad y concentración. No se trata de aporrear botones sin ton ni son, sino que es fundamental hacer uso de los bloqueos, esquivar los ataques pesados y encontrar los puntos débiles de los distintos enemigos. Aunque en un primer momento estos combates no serán especialmente complicados, poco a poco se irán haciendo más exigentes, sobre todo cuando se introduzcan nuevos rivales mucho más duros y, sobre todo, los enfrentamientos contra más de un enemigo a la vez. Si logramos evitar varios ataques y infringimos daño iremos cargando una habilidad que nos permitirá ralentizar el tiempo durante unos instantes. Esta capacidad especial de Senua será especialmente importante cuando nos enfrentemos a varios enemigos a la vez y, de este modo, intentar acabar con alguno de ellos para que, cuando el tiempo vuelva a la normalidad, no tengamos tantos rivales enfrente.

No es un juego muy difícil, pero tampoco fácil. De hecho, nosotros hemos muerto en un buen número de ocasiones en estos combates, sobre todo a partir de la segunda mitad del juego o al enfrentarnos a alguno de los enemigos que hacen las veces de jefes finales. En este sentido, hay que tener cuenta una peculiaridad más de esta aventura: si morimos muchas veces, nuestra protagonista verá como su brazo derecho se va infectando. Si sufrieramos mucho daño, podría llegar el momento que fuera irreversible, lo que nos obligaría a comenzar la aventura desde el comienzo. A nosotros no nos ha pasado nunca, pero ahí está. Por cierto, el juego nos permite configurar distintos tipos de dificultad, siendo el más recomendable el automático, ya que va ajustando la complejidad en función de nuestro desempeño.

Como vemos, estamos ante una aventura de acción en principio muy del estilo de tantas otras. Pero lo que le hace destacar sobre manera es lo bien que se complementan historia y jugabilidad, además de ofrecer un enfoque muy original que también se plasma en sus conceptos puramente jugables. Un título cautivador que además nos atrapa de principio a fin, hasta el punto que será muy complicado soltar el mando hasta llegar a su fin el viaje de Senua y conocer el genial desenlace de la aventura.

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Desde un punto de vista gráfico, estamos ante un título que destaca muy por encima de la media habitual en el género. Y eso es posible gracias a una dirección artística simplemente brillante, que no sólo nos ofrece un mundo de una belleza especial, sino que además, gracias al uso, de la “habilidad” especial de Senua, se irá modificando a nuestro paso.

Es una auténtica gozada moverse por este mundo ambientado en la mitología nórdica y explorar unas localizaciones de una belleza inusitada. Además, el apartado técnico raya a un nivel imponente, lo que ha permitido recrear escenarios, personaje y efectos de todo tipo de un nivel apabullante.

El trabajo de texturizado y el genial uso de la iluminación es sobresaliente, algo que ya pudimos comprobar en PC y PS4, y ahora volvemos a recuperar en Xbox One. Mención especial para la versión de One X, que nos dejará literalmente con la boca abierta con un nivel de detalle y una calidad de imagen pocas veces vista antes en consolas. Además, tendremos distintas opciones disponibles, pudiendo escoger entre priorizar resolución 4K o el rendimiento con unos maravillosos 60fps. Se ha añadido el tan de moda Modo Foto con una gran variedad de filtros y opciones, lo que nos va a permitir capturar instantáneas impactantes que bien podríamos utilizar como fondo de pantalla para nuestros equipos.

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Es increíble el puesto mismo por el equipo a la hora de recrear este mundo que mezcla la realidad con la ficción creada por la mente de su protagonista. De hecho, en el menú del juego encontraremos un recomendadísimo documental de casi media hora de duración que nos detalla todo el proceso creativo del juego, cómo han usado los conocimientos adquiridos sobre el problema de la psicosis para plantear el mundo que va a tener que recorrer Senua. Eso sí, como el propio juego indica, es mejor verlo al completar el título para evitar algún tipo de destripe.

La ambientación sonora raya también a un nivel altísimo, siendo clave también para potenciar lo que se nos quiere contar y mejorar aún más si cabe la inmersión que vamos a vivir en esta aventura. De hecho, el propio estudio nos recomienda utilizar unos buenos cascos para sentirnos como si realmente fuéramos nosotros la protagonista. Los efectos de sonido y las voces en inglés (con subtítulos en castellano) son impactantes por su calidad.

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Conclusión de Hellblade: Senua’s Sacrifice

Ninja Theory es uno de esos estudios que, aparte de un inmenso talento creativo, no se limita con ofrecer únicamente propuestas más convencionales, sino que les gusta arriesgar tanto en sus historias como en sus planteamientos jugables. Buena muestra de ello es este increíble, sorprendente y original Hellblade: Senua’s Sacrifice, una cautivadora, oscura e inmersiva aventura que trata un tema tan delicado como es el de las enfermedades mentales. Una historia impactante que, además, viene acompañada de una propuesta jugable de gran calidad.

Aunque la trama nos ha resultado sumamente interesante y nos ha atrapado de principio a fin, también hemos disfrutado enormemente con sus espectaculares e intensos combates, sus ingeniosos y originales puzles y con la exploración de unos escenarios de una belleza increíble. Sin lugar a dudas, estamos ante uno de esos juegos distintos, adultos y que todo jugador debería probar.