El adictivo spin-off de la aclamada y veterana saga de juegos de rol de Square Enix desembarca en la consola híbrida y nosotros te lo contamos todo en nuestro análisis de Dragon Quest Builders para Nintendo Switch.

Hace dos años el estudio japonés sorprendía con un nuevo título de la conocida serie, pero que a diferencia de lo que estábamos acostumbrados, sustituía el estilo clásico por un nuevo enfoque que mezclaba el estilo RPG con la construcción y un universo de bloques al más puro estilo Minecraft. Una mezcla sorprendente que, sin embargo, nos acabó cautivando por lo divertida y sorprendente de su propuesta. Un título que ahora llega a Switch para alegría de todos sus usuarios. Aunque se mantiene la esencia que siempre ha caracterizado a la franquicia, se invita al jugador a experimentar con la recolección de materiales y la construcción de su propio mundo, al mismo tiempo que intentamos salvar nuestro otrora pacífico y boyante mundo de las fuerzas del mal que han destruido todo.

Con una concepción total de mundo abierto, se dota al jugador de una total libertad a la hora de afrontar no solo la acción, sino también todo lo relativo a la construcción de su propio mundo y completar las numerosas misiones. Sí, decimos misiones, porque a diferencias de otras propuestas del estilo basadas en la construcción, aquí se encontramos una historia que se va desarrollando según vamos descubriendo nuevos escenarios, ampliando las posibilidades de construcción, realizamos multitud de tareas, visitamos nuevas islas, acabamos con enemigos y jefes y conocemos nuevos personajes que nos enseñarán nuevas habilidades y planos para construir nuevas herramientas, habitaciones o fortificaciones, entre otras muchas posibilidades.

Dragon Quest Builders

Análisis a fondo de Dragon Quest Builders

Esta mezcla de estilos no sólo funciona de manera sorprendente, sino que hace que el desarrollo de la aventura sea apasionante. Estamos ante uno de esos títulos que nos enganchan desde el primer momento, hasta el punto que será habitual decir aquello de «5 minutos más», que se acabarán convirtiendo a buen seguro en horas. En los días que le he dedicado al juego para realizar este análisis, le he echado decenas de horas, lo que os puede hacer una idea de lo entretenido y adictivo que resulta este nuevo videojuego.

Y es de agradecer que el estudio haya apostado por la innovación, en lugar de ofrecer una entrega más, sin que ello suponga traicionar sus raíces, ya que, como ya hemos dicho, también encontraremos elementos clásicos roleros de la serie como la mejora de habilidades, obtener nuevos recursos, la exploración o la lucha contra toda clase de temibles enemigos. Además, el sistema de progresión también supone un aliciente extra, ya que siempre nos da la sensación de que nuestro personaje está progresando, aprendiendo nuevas técnicas, herramientas o mejorando sus habilidades para la construcción. En definitiva, un planteamiento sumamente interesante del que resulta prácticamente imposible resistirse. Además, por su concepto, pensamos que es un juego perfecto para Switch, por el propio concepto híbrido de la consola, ya que nos permitirá no sólo disfrutar de la aventura a la manera tradicional en nuestro televisor, sino aprovechar cualquier momento para completar nuevas tareas en cualquier lugar, ya sea en un desplazamiento en metro, en la cama o en casa de un amigo.

Su universo de fantasía nos atrapa como pocos juegos son capaces de hacerlos, ya que siempre nos dará la sensación que tenemos cosas por hacer, más bien deberíamos decir decenas de tareas por realizar, siempre siendo nosotros los que elijamos cómo y cuándo queremos cumplir con nuestras misiones. Además, el juego rezuma todo el carisma y encanto que siempre ha tenido esta saga gracias a los carismáticos diseños de Akira Toriyama y las maravillosas melodías de Koichi Sugiyama. Todo ello hace un conjunto irresistible tanto para los fans más veteranos de Dragon Quest como todos aquellos que se introduzcan en esta genial serie por primera vez.

Dragon Quest Builders

Por si fuera poco, estamos ante una aventura que nos asegura decenas y decenas de horas de diversión. Por haceros una idea, yo he completado la trama principal en unas 70 horas, pero todavía hay mucho que disfrutar y exprimir este este fabuloso título. Y mientras nos sentimos atrapados sin remedio por su planteamiento, también nos daremos cuenta que no se nos borra nunca la sonrisa de la cara gracias al enorme encanto que ofrece la obra.

Como decíamos al comienzo, el juego guarda cierto paralelismo con Minecraft, ya que convierte el mundo de Dragon Quest en un lugar construido a base de bloques. De hecho, nuestro protagonista deberá, martillo en mano en un principio (luego se añadirán otras herramientas), destruir esos bloques y también otros elementos del escenario, además de enemigos, para conseguir los valiosos recursos que le permitirán construir multitud de edificios, habitaciones de todo tipo, fortificaciones, estructuras o mesas de trabajo. Pero para hacer más atractivo el desarrollo, de manera acertada se ha buscado introducir en esta ocasión una historia que sirve de hilo conductor a la aventura. Ésta se irá desarrollando a través de una serie de capítulos de duración más que considerable con multitud de misiones que deberemos ir completando para mejorar a nuestro personaje. Como vemos, no falta el clásico sistema de progresión más propio de un rpg. Y lo mejor de todo es que el juego no para de sorprendernos en ningún momento, ya sea con la inclusión de multitud de nuevas cosas que construir, nuevos recursos, enemigos, islas o misiones más complicadas.

Antes de comenzar la aventura podremos personalizar a nuestro personaje con un sencillo editor que nos permitirá darle una apariencia a nuestro gusto. A partir de ese momento se nos irá introduciendo en este mundo y se nos irán enseñando, a modo de tutorial, las principales mecánicas y conceptos que utilizaremos a lo largo de todo el juego. Es tan sencillo que en unos pocos minutos ya dominaremos todo lo relativo al control, que, además, funciona a la perfección. Más aún ahora con esta versión para Switch que introduce novedades y una mayor accesibilidad para el jugador.

Dragon Quest Builders

Al comenzar la aventura ni sospecharemos que realmente acabaremos convirtiéndonos en unos héroes. Poco a poco iremos descubriendo una trama que nos ha reservado un papel muy especial, somos los elegidos para devolver el esplendor a un mundo que ahora se encuentra sumido en el caos y la oscuridad. Debemos reconstruir este fabuloso universo, algo que no será nada sencillo, ya que nos deberemos enfrentar a toda clase de peligros y enemigos que buscan destruir todo y sembrar el mal por donde pasan.

Según cuenta la leyenda, nuestro personaje es el único que cuenta con la habilidad de construir, una escusa perfecta para ponernos manos a la obra y no parar de hacer acopio de recursos y construir estructuras de todo tipo, al mismo tiempo que devolvemos todo su esplendor a este lugar. Pero un temible enemigo y todos sus secuaces harán todo lo posible para acabar con nosotros y el resto de habitantes que se unirán a nuestra causa.

Es de agradecer que, a pesar de su sencillez, el juego cuente con un argumento que hace más atractivo aún si cabe nuestro deambular por este mundo realizado a base de bloques. Se nos encomendará la labor de levantar desde sus cenizas una gran ciudad, comenzando por lo más básico, una habitación donde poder descansar y hacer acopio de recursos. Poco a poco, y sin darnos cuenta, estaremos construyendo toda clase de habitaciones, cocinas, zonas de trabajo, murallas para protegernos de los ataques enemigos, vestidores, elementos defensivos o toda clase de elementos decorativos, entre otras opciones. Resulta una gozada comprobar como, poco a poco, este lugar se acaba de convirtiendo en una imponente ciudad. Esto provocará que cada vez más personajes secundarios acudan al reclamo de ella. Estos personajes no solo nos ayudarán a defender nuestra ciudad, sino que también nos ayudarán a recolectar recursos y construir ciertas herramientas, además de ofrecernos un sinfín de misiones y tareas que siempre tendrán un premio importante.

Dragon Quest Builders

Según vayamos explorando sus vastos escenarios en los que se divide cada isla que visitaremos, iremos descubriendo multitud de nuevos recursos que deberemos recolectar para construir todo aquello que se nos ocurra. Además, al ‘craftear’ nuevos materiales, nuestro personaje descubrirá nuevos elementos para construir. En todo momento tenemos la sensación de que aprendemos cosas nuevas y obtenemos nuevos recursos, siendo este otro de los elementos jugables que contribuyen en convertir al juego en un título muy adictivo. Siempre estaremos haciendo toda clase de actividades o tareas, ya sea adquirir nuevos materiales que necesitamos para construir una estructura o ponernos manos a la obra para demostrar nuestras dotes como constructores y artistas. El juego tiene un halo de misterio muy atractivo, ya que por los escenarios también encontraremos zonas secretas que nos invitan a explorar. Nada está ahí por casualidad, sino que a buen seguro que en su interior encontremos un importante tesoro o nuevos recursos. Ojo, que también será habitual que tengamos que enfrentarnos a insistentes y peligrosos enemigos.

Realmente se nos antoja imposible aburrirnos con este juego, no sólo por la libertad de acción que nos da, sino también por el inmenso número de posibilidades y variantes jugables que ofrece. Además, la historia nos anima a descubrir nuevas zonas y descubrir nuevos detalles de su trama. Aunque el juego nos invita a explorar nuestra creatividad, con una total libertad, se agradece también que nos ponga una serie de misiones que debemos cumplir para continuar la historia.

En definitiva, un juego treméndamente divertido, que engancha como pocos y que cuenta con todo el atractivo y el encanto que siempre ha caracterizado a la serie. No sólo mantiene elementos roleros típicos de la serie, sino que además innova con nuevas mecánicas, en especial todo lo relativo a la construcción. Un juego delicioso, altamente recomendable para cualquiera que busque un título adictivo y largo.

Dragon Quest Builders

Desde un punto de vista visual, hay que destacar que estamos ante una conversión espléndida, que mantiene prácticamente la misma calidad que la versión de PS4, con un nivel de detalle muy alto tanto en el dock como en el modo portátil. Destacar este último por lo atractivo que resulta llevarte el juego a cualquier parte con tan alta calidad gráfica. En ambos casos, el título destaca por su enorme colorido y lo alegre de sus diseños. Todos los personajes cuentan con el encanto habitual de todas las creaciones de Akira Toriyama, con unas animaciones que destacan también por ser muy simpáticas. Por su parte, el rendimiento es fabuloso en todo momento, con una total y absoluta fluidez.

Los escenarios, realizados a base de bloques, destacan también por su amplitud y la gran variedad de entornos que ofrecen, resultando toda una gozada moverse por ellos mientras exploramos todas las posibilidades que ofrecen. Por último, cabe destacar el inmenso catálogo de recursos que podremos recopilar, todos con un diseño sencillo pero muy atractivo, así como un plantel de enemigos bastante importante, todos ellos viejos conocidos de la serie.

Por su parte, la banda sonora es una auténtica maravilla, repleta de temas alegres que casan muy bien con el estilo del juego. Muchas de ellas son conocidas de la saga, pero también se añaden otras nuevas que, además, se adaptan en función del momento del día o la presencia de enemigos en la zona. Los efectos de sonido son sencillos pero también siguen en la misma línea de simpatía que el resto.

Dragon Quest Builders

Conclusión de Dragon Quest Builders

Nintendo Switch recibe la entrega más rompedora y original de una saga tan veterana como es Dragon Quest. Y lo hace con un juego adictivo como pocos, que mezcla el estilo rolero clásico con nuevas mecánicas al más puro estilo Minecraft. Una aventura apasionante de la que resulta imposible resistirse por lo divertida que puede llegar a ser. Decenas de horas de entretenimiento en un «spin-off» fantástico que nos anima a construir sin descanso mientras nos movemos por su apasionante mundo de fantasía.