Después de cosechar un considerable éxito en compatibles y dispositivos móviles, el estudio Rocketcat Games nos trae su original y divertido título a todas las consolas de sobremesa. No te pierdas nuestro análisis de Death Road to Canada para PlayStation 4, Xbox One y Switch.

Una vez más, queda demostrado que los desarrollos independientes una inacabable fuente de nuevas ideas, experiencias y mecánicas. Propuestas frescas que, con muchos menos medios que los triple A, muchas veces incluso superan a los títulos más importantes, sobre todo desde un punto de vista jugable. Así, en lo que llevamos de año ya hemos podido disfrutar de títulos ‘indie’ que rebosan calidad por los cuatro costados. Es el caso de este Death Road to Canada, una aventura con estilo retro que nos invita a realizar un peligrosísimo viaje por carretera mientras intentamos sobrevivir a un apocalipsis zombi. Ya sea en solitario o en cooperativo, deberemos desplazarnos desde Florida a Ontario, una misión que no será nada sencilla puesto que todos los escenarios estarán repletos de muertos vivientes.

Como viene siendo habitual en tantos otros títulos pequeños, se ha optado por unos escenarios que se generan de forma procedural, una característica que hace que cada partida sea completamente distinta a las anteriores. Mientras nos movemos por míticos lugares como la Ruta 66, deberemos hacer acopio de toda clase de recursos con los que podremos fabricar toda clase de herramientas y armas que serán fundamentales si queremos sobrevivir en un entorno tan hostil. Asimismo, contaremos con la ayuda de distintos personajes que nos encontraremos en nuestro viaje.

Death Road to Canada

Análisis a fondo de Death Road to Canada

Tal y como sus creadores han denominado a su obra, estamos ante una especie de aventura repleta de acción, pero también con toques de rol y en la que los viajes por carretera jugarán un papel muy importante también en su desarrollo. De hecho, sus responsables han calificado al juego como un “Road Trip Action RPG”, una mezcla curiosa de conceptos jugables que, sin embargo, funciona a la perfección. Es, por tanto, un título que encantará a todos los amantes de los juegos independientes y de cada uno de esos géneros, pero también a aquellos que busquen una propuesta distinta.

Antes de dar comienzo a nuestro peligroso viaje, el juego nos da la posibilidad de escoger a nuestro propio protagonista y personalizarlo gracias a un editor bastante completo que nos da bastantes posibilidades para crear un personaje a nuestro gusto. También podemos optar porque el juego nos cree uno también de forma aleatoria. A partir de ese momento comienza una carrera contra reloj, ya que vamos a tener nada más que dos semanas para viajar desde el punto inicial en Florida hasta Canadá, en concreto hasta Ontario, con el objetivo de sobrevivir al más absoluto caos generado por el estallido zombi.

Una vez más, se han cogido elementos habituales en otros títulos del estilo, como es la muerte permanente tan habitual en juegos del estilo ‘roguelike’. De hecho, os podemos asegurar que vais a morir bastantes veces, lo que nos obligará a iniciar nuestro viaje desde el comienzo. De este modo, poco a poco iremos descubriendo nuevas formas de evitar los múltiples peligros y desafíos que nos podemos encontrar por el camino. Y es que nunca vamos a saber lo que nos puede deparar la próxima zona o si nos vamos a encontrar con una legión de no-muertos deseosos de acabar con nosotros. La sensación de agobio y tensión serán constante, lo que nos obligará a cuidar mucho nuestros movimientos y acciones y estar con mil ojos si no queremos estar continuamente muriendo.

Death Road to Canada

Pero claro, no se trata de tirar para delante y que sea lo que Dios quiera. Al revés, la exploración de todos y cada uno de los escenarios juega un papel clave. Deberemos recorrer hasta el último rincón de cada zona que visitemos para recolectar recursos y objetos que serán imprescindibles para sobrevivir. No sólo se trata de encontrar armas con las que defendernos de los muertos vivientes, sino ítems tan básicos como medicinas, comida y gasolina para poder desplazarnos en vehículo. Claro que podemos movernos a pie, pero no es algo muy recomendable teniendo en cuenta la enorme distancia que hay entre los distintos escenarios y que muchas veces estaremos rodeados por decenas de zombis. En este sentido, hay que destacar que vamos a encontrar una gran variedad de escenarios: bares típicos de carretera, carreteras, campings, comisarías abandonadas, cines y muchos más.

De nuevo, debemos recordar que todos los escenarios se crean de forma aleatoria en cada partida. Algo especialmente positivo en un título que busca ofrecer una experiencia nueva cada vez, lo que a su vez permite potenciar enormemente la rejugabilidad del videojuego. No se trata de ligeros cambios o modificaciones, sino que cada experiencia será completamente distinta a la anterior. Un planteamiento muy adictivo que, además, en esta ocasión se encuentra potenciado por la considerable dificultad con que cuenta el título. A poco que nos guste este estilo, aquí tenemos aseguradas decenas de horas de diversión

Además de la exploración, los enfrentamientos contra los zombis, la recolección de recursos y los viajes en coche, debemos tener en cuenta otro concepto clave. Nos estamos refiriendo a la toma de decisiones que tendrán lugar al abandonar cada zona. No se trata de un tema menor, sino que determinarán en muchas ocasiones el futuro devenir de los acontecimientos. En este sentido, hay que tener en cuenta que el juego cuenta con bastantes textos que nos han llegado en completo inglés. Si no tenemos un nivel, al menos medio, con la lengua de Shakespeare nos vamos a perder muchas decisiones importantes que, como decimos, juegan un papel clave.

Death Road to Canada

Como señalábamos al comienzo, a lo largo de la aventura nos iremos encontrando con otros supervivientes (no solo humanos…), que no dudarán en unirse a nosotros. Pero lo más importante en este sentido es que cada uno cuenta con sus propias habilidades que nos serán de gran ayuda mientras se mantengan con vida (algo que tampoco será nada fácil). Asimismo, repartidos por el mapeado hay una serie de comerciantes que nos permitirán adquirir nuevos objetos. Como vemos, no faltan tampoco los elementos roleros que dotan de mayor profundidad al desarrollo.

Nuestro protagonista podrá hacer uso de un amplísimo arsenal de armas de todo tipo para intentar acabar contra las hordas de insaciables zombis. Además, debemos administrar muy buen los recursos, por lo que no siempre el enfrentamiento directo será la opción más recomendable.

Si bien la aventura es sumamente divertida en solitario, no podemos más que aplaudir que se haya incluido la posibilidad de disfrutar de la aventura en compañía de otro jugador, lo que potencia mucho más el entretenimiento y las posibilidades de sobrevivir. En definitiva un roguelike independiente de lo más recomendable que, además, cuenta con un desarrollo muy variado que recoge elementos de distintos géneros para ofrecer un conjunto sumamente atractivo.

Death Road to Canada

Desde un punto de vista gráfico, estamos ante un juego bastante sencillo, pero que, sin embargo, cuenta con un gran atractivo y encanto gracias a su estilo retro “pixel-art”. En especial, cabe destacar lo simpáticos que resultan todos los personajes, ofreciendo una variedad bastante considerable, al igual que cuando nos referimos a los distintos escenarios que vamos a visitar. Nuevamente, hay que resaltar que cada partida se genera de forma procedural, lo que nos permitirá vivir en cada partida una partida con una ambientación distinta.

Por su parte, nos ha sorprendido especialmente la fabulosa banda sonora del videojuego, con temas de enorme calidad que suponen la mejor ambientación posible para una aventura de este estilo. Por su parte, los sonidos son también muy graciosos y variados, así que no se puede poner ningún pero en este apartado.

Death Road to Canada

Conclusión de Death Road to Canada

Después de cosechar un importante éxito en PC y dispositivos móviles, son ahora las consolas de sobremesa las que reciben uno de los mejores títulos indie de lo que llevamos de año. Una aventura repleta de acción, con elementos roleros, exploración y un estilo roguelike que le sienta de maravilla. Una experiencia muy atractiva para todos los amantes de este tipo de propuestas que, además, destaca por generar cada partida de forma aleatoria y por darnos la oportunidad de disfrutar en cooperativo junto con un amigo de este peligroso viaje  repleto de zombis. En definitiva, una obra muy atractiva que, sin duda, recomendamos a cualquier tipo de jugador que busque un título independiente de calidad.