Después de un largo y tortuoso desarrollo, por fin está aquí el videojuego que prometía deslumbrar todo el poder de la nube en Xbox One. Llega el momento de saber si la espera realmente ha merecido la pena en nuestro análisis de Crackdown 3 para Xbox One y PC.

Más de un lustro ha pasado desde que fue anunciado de forma oficial la tercera entrega de la saga de acción en mundo abierto que debutó en la pasada generación. En aquel momento nos las prometíamos muy felices, el nacimiento de una nueva generación y las promesas de que estaríamos ante un juego espectacular que recuperará el espíritu de la primera entrega pero con las posibilidades que ofrecía la nueva consola no solo en lo gráfico sino también en el supuesto poder de la nube a la hora de ofrecer un grado de destrucción nunca visto en título alguno.

Sin embargo, en algún momento del proceso de desarrollo las cosas comenzaron a torcerse, hasta el punto que los retrasos comenzaron a sucederse, al mismo tiempo que Microsoft decidía ir pasando el proyecto a otros estudios que pudieran desarrollar un videojuego que estuviera a las alturas de las expectativas que todos los jugadores de la marca tenían. Por hacernos una idea, inicialmente esta tercera entrega iba a salir en 2016, lo que nos da una idea de los problemas que ha arrastrado el juego a lo largo de todo el proceso de desarrollo.

Fue el año pasado, cuando después de un nuevo retraso, la propia compañía de Redmond aclaraba que el juego no cumplía con lo mínimo exigible, tomando la decisión de que el desarrollo hasta su finalización pasará a ser controlado en su totalidad por Sumo Digital, un estudio de gran prestigio que nos ha dejado títulos de gran calidad, pero que, sin embargo, hasta ahora había sido ajeno al género de los ‘sandbox’. Al mismo tiempo, se fijaba una fecha definitiva para este mes de febrero de 2019, lo que al mismo tiempo suponía una enorme presión para el equipo. El propio Phil Spencer señalaba que ahí quedaba todavía ‘mucho por hacer’. Una especie de ultimátum, el videojuego hay que sacarlo ‘sí o sí’ en esa fecha. Y así ha sido, pero realmente nos queda la sensación de que al videojuego todavía le faltaba bastante tiempo de desarrollo o que, tal vez, la propia Microsoft debería haberse dado cuenta que el videojuego ya no tenía sentido si se quería vender como un gran exclusivo para la consola. Si cancelaron otros proyectos tan grandes como Scalebound, seguramente con menos problemas que el título que hoy nos ocupa, no entendemos la cabezonería de seguir adelante con un título que generaba menos expectativas entre los usuarios.

Está claro que los títulos exclusivos son importantes para las compañías, pero teniendo en cuenta el nivel de exigencia de los jugadores y la calidad de tus competidores, hay que valorar muy bien lo que tienes entre manos, ya que sino la decepción puede ser mayúscula… como finalmente así ha sucedido con este Crackdown 3, un juego que, aunque puede ser divertido y hasta espectacular en ciertos momentos, tiene muchos más fallos y deficiencias que puntos positivos. Lejos de las excelentes sensaciones y buenos recuerdos que nos dejó la primera parte, podríamos decir que se encuentra mucho más cerca de su mediocre secuela que de la primera entrega. Incluso, en esta ocasión, nos encontramos con un videojuego con mucho menos encanto y mucho más repetitivo y monótono. Y es que aunque suene duro decirlo, sí, en muchas ocasiones nos hemos aburrido con esta tercera entrega y se nos ha hecho duro completarlo para poder realizar el análisis.

Crackdown 3

Análisis a fondo de Crackdown 3

Sumo Digital ha hecho lo que ha podido y se nota el empeño que ha puesto en tenerlo a tiempo, pero tampoco pueden hacer milagros después de haber heredado un desarrollo desastroso que, ya en el mercado, nos deja ver sus costuras por todos lados. Microsoft está necesitada de grandes exclusivos, pero tal vez se debería haber centrado más en títulos tan prometedores como Ori and the Will of the Wisps o Gears 5, videojuegos que cuentan con todos los ingredientes para ser, ahora sí, videojuegos de peso. Las comparaciones son odiosas, pero este Crackdown 3 se queda lejos, muy lejos de lo que ofrecen la gran mayoría de exclusivos de las otras plataformas. Se nos hace muy complicado pensar que alguien pueda adquirir la consola por poder jugar a esta obra, es más, se nos hace muy difícil pensar que alguien pueda sentir algo de ilusión de adquirirlo. Por suerte, siempre podremos probarlo con Xbox Game Pass, porque sinceramente, no podemos recomendar su compra ni a los más fanáticos de la serie o del género.

Los más de cinco años de desarrollo han pasado mucha factura al juego, hasta el punto que uno tiene la sensación de que tiene ante sí una especie de ‘Frankenstein’ de los videojuegos, que a todas luces no funciona en casi ningún apartado. Se nota bastante que el videojuego ha pasado por muchas manos, con una dirección bastante cuestionable que al final ha acabado teniendo malas consecuencias para el proyecto.

Centrándonos en el videojuego en sí, en Crackdown 3 se mantiene el estilo que siempre ha caracterizado a la serie, esto es, acción alocada en un gran mundo abierto que nos ofrece total libertad. En este entorno futurista podremos hacer uso de una gran variedad de armas, habilidades y la característica destrucción en tiempo real. Este último elemento prometía ser una revolución al comienzo de la generación, gracias sobre todo a la tecnología en la nube, pero la realidad es que no es nada que no hayamos visto ya en otras sagas del estilo como GTA o Just Cause.

Crackdown 3

Este nivel de destrucción que tanto prometía al final ha acabado siendo una mera anécdota, además que tampoco ha sido aprovechada para dotar de mayor profundidad y diversión a la jugabilidad. No es el único elemento técnico que transmite una sensación de que estamos ante un juego desfasado, muy lejos de lo que estamos acostumbrados a día de hoy. Pero si luego el apartado jugable lo compensará, estaríamos muy felices con el resultado final, pero no, tampoco estamos ante un juego que nos vaya a mantener enganchados durante mucho tiempo por su jugabilidad. De hecho, de las peores cosas que se puede decir de un videojuego es que resulta rutinario y aburrido, y en Crackdown 3 se cae en el tedio en numerosas ocasiones. Es un título que a pesar de contar con algunos momentos iniciales divertidos, poco a poco va desvelando su verdadera cara, la de una obra que no sabe atrapar al jugador en ningún momento, con escasa variedad y una acción que en muchas ocasiones resulta muy básica y muy alejada de otras obras.

Una vez más, hay que destacar que más tiempo de desarrollo podría haber hecho cambiar el resultado final, pero no podemos hablar sobre supuestos, sino sobre lo que realmente tenemos, un producto que pasará a buen seguro sin pena ni gloria por nuestras consolas. No sabemos si supondrá el final de la serie, pero sí que esperamos que en una posible cuarta entrega se cambien muchas cosas en su planteamiento y, sobre todo, Microsoft tenga claro realmente lo qué quiere ofrecer a sus usuarios.

Seguramente, si Sumo Digital hubiera tenido más tiempo y hubiera controlado el proyecto en su totalidad desde el comienzo, otro gallo cantaría, y las ideas buenas que tiene el título como punto de partida se pudieran explotar de una manera más entretenida y acertada. Con nuevas mecánicas, una mayor variedad y un apartado técnico más potente, podríamos estar ante un videojuego que realmente fuera alternativa a otros títulos del género.

Crackdown 3

La espectacularidad, la acción y el estilo vertiginoso que vemos en las primeras misiones no se encuentra acompañado posteriormente de un desarrollo más interesante, variedad de situaciones y misiones y mayores posibilidades. Ya que el producto actual es bastante mediocre, anticuado y bastante anodino.

Tampoco el argumento pasará a la historia, aunque realmente es un aspecto que nos haya afectado mucho en nuestro análisis, ya que lo que buscábamos es acción y desenfreno de los buenos. En esta ocasión el escenario principal es New Providence, una inmensa isla futurista que se encuentra dominada por el mundo del crimen y la poderosa TerraNova Worldwide. Nuestro objetivo está claro: acabar con todos ellos y devolver la paz a la isla. Para ello nos pondrá en la piel de Terry Crews, quien deberá acabar con un total de ocho jefes que controlan los distintos negocios oscuros de la ciudad. Poco a poco deberemos debilitar sus asociaciones realizando distintas misiones que, a su vez, nos permitirán descubrir nueva información sobre la ubicación de dichos capos y así acabar con ellos.

El juego nos ofrece total libertad a la hora de afrontar las distintas misiones o tareas secundarias, pero teniendo claro que su dificultad dependerá del nivel actual de nuestro personaje. Por lo general, la dificultad es bastante asequible durante todo el juego, pero en el tercio final, la aventura se complica bastante, lo que nos obligará a realizar muchas secundarias para así mejorar las habilidades y armas de nuestro agente.

Crackdown 3

Como sucedía en los títulos anteriores, según utilicemos más una habilidad de nuestro personaje, ésta mejorará más deprisa. Asimismo, según vayamos subiendo de nivel podremos adquirir nuevas armas, mejoras y vehículos. De este modo, podremos afrontar retos que previamente podrían ser bastante complicados. En este sentido, destacar que el juego siempre nos indica previamente el porcentaje de éxito que tiene cada misión, lo que nos puede hacer una idea de lo que nos espera. Una manera de alargar la experiencia, obligando en ciertos momentos al jugador a realizar otros desafíos o secundarias que permiten incrementar nuestro nivel.

Al comenzar nuestra aventura, en las primeras horas estábamos bastante satisfechos con los distintos desafíos y misiones secundarias. Sin embargo, al poco tiempo nos daremos cuenta que la variedad termina ahí, que a lo largo de toda la campaña se repetirán una y otra vez las mismas tareas, lo que provocará que el interés decrezca rápidamente. Más allá de las pruebas de plataformas o las carreras, el resto tampoco nos han parecido entretenidas. Por suerte, si eres de los que gusta perderse por los escenarios, podrás explorar todo el mapeado intentando encontrar todos los coleccionables.

Sí, nos sentiremos como unos superhéroes gracias a la agilidad y habilidades de nuestro agente, pero el problema viene dado cuando no se ha sabido sacar provecho a ello gracias a una ciudad que presenta un diseño bastante mediocre, muy descuidado a la hora de ofrecer distintas alternativas al jugador. Da la sensación que todo el mapeado se ha hecho con un motor genérico, sin tener en cuenta la jugabilidad que quería ofrecer. Aunque nos deja estampas bonitas gracias sobre todo a la iluminación y efectos visuales, en su vertiente jugable nos ha parecido un completo desastre que motiva muy poco.

Crackdown 3

Tampoco ayuda a mejorar la experiencia un control del personaje que solo se puede calificar como tosco y poco ágil, algo imperdonable en un juego de estas características. Alguno podrá pensar que así ya sucedía en el original, pero después de 12 años y con excelentes ejemplos en el mercado como el reciente y brillante Spider-Man cabría esperar bastante más también en este apartado. De hecho, serán habituales los fallos y caídas por problemas en el control o el citado diseño de la ciudad.

Estos problemas de control también alcanzan a las fases de conducción, poco inspiradas y muy anticuadas. No pedíamos un arcade o conducción de carreras, pero sí algo que se sienta actual y que nos divierte mientras lo jugamos. El manejo de estos vehículos nos recuerda a títulos de hace 10 o más años. Tampoco las peleas mejoran el nivel, siendo simples como ellas solas, con mecánicas muy poco variadas y escasas posibilidades más que aporrear sin parar hasta acabar con el correspondiente enemigo.

Si ya conocemos la serie, no nos extrañara saber que se mantiene el mismo sistema de apuntado automático, de manera que solo nos tengamos que centrar en seleccionar el personaje y la parte del cuerpo a la que queremos disparar. Una decisión lógica teniendo en cuenta el estilo frenético y la verticalidad de la que hace gala. Funciona bien y permite centrarnos en disparar y lanzar explosivos sin descanso, al mismo tiempo que intentamos esquivar los ataques enemigos. Estas escenas de acción, sin que sean nada especial, nos dejan los momentos más divertidos y espectaculares del videojuego, gracias también a las explosiones y destrucción de los escenarios.

Crackdown 3

Algo que nos ha llamado la atención negativamente es el sistema de agentes. Sí, tenemos un buen número de opciones disponibles pero, a efectos prácticos, nos da igual seleccionar uno que otro, ya que no cuentan con distintas habilidades o nuevas mecánicas, reduciéndose todo a distintos aspectos visuales.

Con todos estos elementos, tenemos una campaña que nos puede llevar unas 15-20 horas terminar, alguna más si queremos desbloquear todo el contenido. Sin embargo, como ya hemos señalado a lo largo del análisis, el interés decae muy rápidamente al comprobar que el desarrollo es muy repetitivo, con una ausencia alarmante de nuevas mecánicas, ideas situaciones que puedan atraparnos. Lo más recomendable es disfrutar de la experiencia en compañía de otro jugador gracias al cooperativo, lo que siempre resulta un aliciente y más en un título de acción. Sin embargo, tampoco se han desarrollado misiones o hay propuestas que saquen provecho de esta opción. Una pena.

La propuesta jugable se complementa con la Zona de demolición, lo que debería representar la gran novedad y revolución en el género. La realidad es que todo queda en poco más que una anécdota, un concepto que prometía mucho pero finalmente poco juego nos da. Sí, nos permitirá destrozar el escenario en su totalidad en medio de los combates, pero tampoco nos ofrece mucho más aliciente, ya que tan sólo encontraremos dos modos de juego, poco inspirados, y unos pocos mapas. Habiendo tantas y tan buenas experiencias multijugador en el mercado, mucho nos tenemos que esta modalidad se encontrará desierta en poco tiempo. Al menos, sí que podría ser aprovechada en una futura nueva entrega.

Crackdown 3

Gráficos de Crackdown 3

Más allá de una resolución mucho mayor, tampoco hay mucha diferencia entre lo que ofrece esta tercera entrega respecto a Crackdown 2, un título con más de 9 años a sus espaldas y que tampoco en su época estaba entre lo más puntero del mercado. Sí, el juego se ve bastante nítido, sobre todo en One X, pero se esperaba bastante más. Texturas, detalles o animaciones rayan a un nivel muy discreto, a años luz de los grandes exponentes del género. Sí, en todo momento va a 30fps, pero con lo que muestra en pantalla, tampoco hubiera estado de más alcanzar las 60 imágenes por segundo.

La ciudad ofrece estampas muy bonitas gracias al buen uso de la iluminación que se ha hecho y el HDR, pero el diseño que ofrece el escenario resulta de lo más convencional y discreto que nos podamos imaginar. Las explosiones ofrecen momentos espectaculares, pero tampoco nos han parecido nada especial, mientras que el motor físicas es muy anticuado y tiene una influencia muy negativa en la jugabilidad. En definitiva, un resultado muy discreto, lejos de lo que se nos prometió durante todos estos años.

Crackdown 3

Sonido de Crackdown 3

Una vez más, Microsoft descuida totalmente el mercado español, con total ausencia de doblaje a nuestro idioma en nuestro país. Algo especialmente grave teniendo en cuenta que en América latina sí que lo hay. No es la primera vez y seguramente tampoco sea la última, pero comienza a ser preocupante la dejadez en este sentido. Las voces en inglés no están mal, pero tampoco son nada especial, cumplen sin más. Los efectos de sonido sí que ofrecen una gran rotundidad y son apropiados, mientras que la banda sonora resulta totalmente olvidable.

Crackdown 3

Conclusión de Crackdown 3

No, definitivamente la larga espera no ha merecido ni remotamente la pena. Esta tercera entrega resulta un total fiasco, lejos, muy lejos de los grandes exponentes del género. El largo y tortuoso proceso de desarrollo ha acabando lastrando seriamente el proyecto, a pesar de todo el esfuerzo puesto por Sumo Digital por intentar completar un título que, tal vez, nunca debería haber visto la luz. Sí, en sus primeras horas nos deja momentos divertidos y hasta espectaculares, pero todo queda en espejismo y da paso al más total y absoluto aburrimiento. Técnicamente anticuado y jugablemente poco inspirado, con una alarmante falta de ideas y una variedad casi nula en su desarrollo. Lo más destacable resulta el cooperativo para la campaña, pero ni así el juego logra mantener el nivel. Es una pena, pero finalmente Crackdown 3 ha acabado siendo un juego fallido, poco recomendable y una de las grandes decepciones en cuanto a exclusivos de los últimos años.