La luz y la oscuridad se juntan en una divertida y original propuesta jugable para PC. No te pierdas nuestro análisis de Candleman: The Complete Journey.

Una de las mejores noticias que nos dejó el 2017 fue el resurgir de los juegos de plataformas. Muchas y muy variadas propuestas de gran calidad que trajeron de nuevo al lugar que le merece a un género clave para el mundo de los videojuegos. Parece que esta tendencia va a continuar en este nuevo año, con nuevas propuestas que, además, apuestan por introducir ideas frescas y revolucionaras a este concepto jugable. Es el caso de Candleman: The Complete Journey, un original, divertido y muy recomendable título de plataformas 3D desarrollado por el estudio Spotlightor Interactive, que ya se encuentra disponible para PC.

En los últimos meses hemos asistido al regreso de los grandes del género como Super Mario o Sonic con nuevas entregas, pero también nuevas propuestas de gran calidad como Yooka-Laylee o el brillante Cuphead. En este segundo grupo se englobaría el título que hoy analizamos. Una obra que, aunque recoge muchos de los elementos clásicos del género, también aporta un soplo de aire fresco con la inclusión de nuevas mecánicas que nos han sorprendido muy gratamente.

Candleman

Análisis a fondo de Candleman: The Complete Journey

Candleman nos invita a disfrutar de una simpática y entretenida aventura de plataformas, repleta de puzzles, saltos y con un desarrollo clásico en tres dimensiones. Pero, sin lugar a dudas, el principal atractivo del juego es el uso tan inteligente que hace de la luz, que pasa a ser clave a la hora de explorar los escenarios, encontrar el camino a seguir o resolver situaciones más o menos complejas. Y es que nuestro protagonista, una curiosa vela de cera, tendrá que hacer uso de su propia luz para iluminar su camino y progresar en la aventura. Una ideal sencilla, pero muy original que, además, permite introducir multitud de situaciones poco habituales en el género.

Nuestro curioso protagonista deberá armarse de valor y con la fuerza de su valentía y la luz embarcarse en un viaje repleto de peligros y oscuridad. Y es que nada más comenzar nos daremos cuenta que nuestro transcurso por los escenarios será casi como ir a ciegas por la escasez casi completa de iluminación, un mundo oscuro en el que nunca sabremos que nos espera a continuación: un precipicio, una trampa, un laberinto… Con nuestra habilidad para encender la luz de nuestra propia vela podremos dar algo de luz a la zona cercana a nosotros y, de este modo, intentar averiguar hacia dónde nos debemos dirigir y cómo debemos resolver los retos que se nos van planteando.

Alguna mente inocente podrá pensar que con solo iluminar ya podremos saber qué hacer. Pero claro, como os podréis imaginar, todo poder o habilidad tiene un límite. Y el de nuestro protagonista serán los escasos 10 segundos que tendremos antes de que la llama de la vela se apague y nos sumerjamos de nuevo en un mundo de oscuridad en el que estaremos completamente perdidos. De ahí que haya que pensar muy bien cómo, cuándo y cuánto tiempo debemos hacer uso de la luz, al mismo tiempo que aprovechamos esos instantes para observar muy bien todo lo que nos rodea para intentar averiguar qué es lo que debemos hacer cuáles serán nuestros siguientes pasos.

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Parece mentira que un concepto tan simple haya sido exprimido de una forma tan brillante para plantear de forma constante nuevos desafíos. No se trata solo de hacer un buen uso de la luz para encontrar el camino, sino que muchas veces su utilización -o no- será básico para resolver los puzzles o poder seguir avanzando.

Este planteamiento tan original da lugar también a momentos muy variados y tensos, ya que la incertidumbre será una constante. Si bien los primeros niveles serán sencillos, de manera que nos vayamos introduciendo en sus mecánicas y propuesta jugable, poco a poco se irán haciendo bastante más complejos, con multitud de caminos, recovecos y, sobre todo, peligros que deberemos superar. Tendremos que estar con mil ojos, además de demostrar una gran habilidad e ingenio para superar zonas de plataformas en las que prácticamente no vemos nada. Asimismo, memorizar las zonas que hemos iluminado previamente será muy importante cuando queramos ahorrar posteriormente luz para superarlas. Como suele suceder en estos casos, habrá que hacer uso del clásico método de ensayo y error para superar zonas complicadas.

Hay ciertas pistas que nos pueden ayudar también en nuestro camino, como destellos o algunas flores luminosas que de manera indirecta nos estarán indicando el camino a seguir. Y también será importante tener paciencia para superar zonas de plataformas en movimiento, esperando el momento concreto para superarlas y no caer al vacío (algo bastante habitual si no nos fijamos bien).

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El diseño de los niveles es muy bueno, ya que va introduciendo de forma progresiva nuevos retos y situaciones que nos permitan poner en práctica todo lo aprendido anteriormente. También se añaden nuevos retos y zonas de plataformeo puro y duro cada vez más exigentes. También los puzles, como ya hemos indicado más arriba, tienen una presencia notable, siempre dando protagonismo al binomio luz-oscuridad. Así, deberemos explorar bien los escenarios para encontrar ciertos interruptores o mecanismos, modificar los escenarios para acceder a una zona previamente inaccesible y muchos otros elementos que no os queremos desvelar porque parte de la gracia es que vosotros mismos vayáis descubriendo todas las sorpresas que os tiene deparadas el juego.

A pesar de la oscuridad que domina los escenarios, hay que destacar también la gran variedad de localizaciones en las que transcurren los escenarios, algo que podremos comprobar cuando hagamos uso de la luz. Además, cada vez irán teniendo un tamaño más generoso, hasta el punto que la exploración es otro de los pilares importantes de esta producción. Ya no sólo para seguir nuestro camino en la aventura, sino también para encontrar todas las velas que hay repartidas por los escenarios a modo de coleccionables. Ya os podemos adelantar que algunas son bastante complicadas de encontrar y/o conseguir, suponiendo un desafío extra muy atractivo.

Aunque en un juego de estas características, la historia pase a un segundo plano, siendo una mera excusa para disfrutar de su propuesta, es de agradecer que se haya planteado como un cuento con bastante encanto, que además podremos seguir a la perfección gracias a la traducción al castellano que se ha incluido.

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Tal vez se podría pedir una mayor duración para la historia, ya que en unas 8 horas podemos completar el juego, pero por otra parte hay que alabar que el juego enganche de principio a fin. También se ha añadido un modo desafío en el que deberemos intentar superar los niveles en el menor tiempo posible.

Desde un punto de vista técnico, hay que volver a destacar el gran uso que se hace de la iluminación y la oscuridad, siendo dos elementos claves, como ya hemos visto a lo largo de todo el análisis, en su propuesta jugable. Los distintos efectos de luz, cómo afecta ésta a los escenarios o los juegos de sombras tienen un tratamiento magnífico. Además, hay niveles de una gran belleza y con un diseño muy cuidado. La banda sonora es bastante minimalista, un estilo que le sienta de maravilla y que sabe, además, resaltar los momentos más importantes de la aventura.

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Conclusión de Candleman: The Complete Journey

Como decíamos al comienzo, estamos ante una aventura de plataformas muy original, que mantiene muchos de los elementos clásicos del género, pero que al mismo tiempo puede presumir de introducir mecánicas muy originales que dotan a la jugabilidad de un gran atractivo. Una opción muy recomendable para todos los amantes del género, pero también para aquellos que busquen un título distinto, con una jugabilidad muy cuidada, desafiante y variada. Una muy agradable sorpresa que, además, nos llega a un precio muy reducido.