Anunciado hace un mes en el Nindies Showcase de primavera de 2019, ya está aquí uno de los mejores indies de los últimos años y nosotros te contamos todo sobre esta versión para la consola híbrida en nuestro análisis de Cuphead para Nintendo Switch.

Studio MDHR sorprendía a propios y extraños en la edición de 2014 del E3 con el primer vídeo de un fabuloso título indie, con una estética muy cuidada que nos recordaba a las clásicas películas de animación de los años 30-40. Finalmente, con el apoyo de Microsoft, aquel prometedor proyecto pudo llegar a buen puerto, lo que nos permitió descubrir uno de los juegos más bellos y divertidos de los últimos tiempos.

En los últimos meses hemos asistido al acercamiento entre Microsoft y Nintendo, con la intención de la primera de llevar sus grandes títulos e incluso Xbox Game Pass a otros dispositivos. Gracias a esta nueva política de la compañía de Redmond, los usuarios de Switch podrán disfrutar de este increíble Cuphead, una de esas obras que saben ganarse el corazón del jugador. Por si todavía no lo conocíais, os tenemos que adelantar que estamos ante un auténtico juegazo que, aunque puede que nos llame la atención por su maravilloso apartado visual, la realidad es que destaca también por su espléndida jugabilidad, tan desafiante como adictiva. La consola híbrida recibe el que desde ya es uno de los mejores exponentes de su catálogo de títulos digitales, un auténtico imprescindible para todos los usuarios de la consola.

Cuphead es una oda a los videojuegos clásicos, aquellos míticos títulos de los 80 y 90 que se caracterizaban por su dificultad, pero también por lo adictivos que resultaban, juegos que pusieron de moda aquello de “una partida más y lo dejo”. Y ello es posible gracias a una cuidada y medida jugabilidad que nos mantendrá enganchados al mando intentando superar sus exigentes fases y jefes. Aunque la idea original se centraba más en los combates contra numerosos jefes con rutinas muy distintas, finalmente el proyecto supo crecer añadiendo mucha variedad, de ahí que finalmente podríamos hablar de un juego de acción y plataformas con desarrollo clásico lateral.

Cuphead Switch Análisis

Con una jugabilidad clásica en la que se se fusionan elementos de las plataformas pero también de los juegos de acción y una mecánica tan adictiva de dispara y corre (run and gun), deberemos superar un gran número de niveles que son auténticas obras de arte. Como jugadores, deberemos demostrar una gran habilidad, memoria para recordar las rutinas de los enemigos y así anticiparnos a sus ataques y reflejos para superar los innumerables retos. Pero el gran desafío llegará cuando nos tengamos que enfrentar a los increíbles y numerosos jefes finales, cada uno de ellos con sus propias rutinas que nos obligarán a dar lo mejor de nosotros para intentar superarlos. Ya os adelantamos que no será nada fácil, puesto que la dificultad es bastante alta, pero nunca imposible. No hay nada más gratificante que exprimir nuestras actitudes como jugadores para superarnos y lograr vender a estos enemigos.

Sus creadores han sabido aprovechar el enorme potencial que tenía su propuesta inicial para dotarla de una mayor profundidad jugable y, de este modo, ofrecernos un videojuego excepcional, una obra de arte imprescindible para cualquier amante de los videojuegos.

Cuphead Switch Análisis

Análisis a fondo de Cuphead Nintendo Switch

Como nos podemos imaginar, en un título de estas características, la historia es una mera excusa para tomemos el control del mando y nos dispongamos a disfrutar de su divertidísima propuesta jugable. Eso sí, la trama se nos plantea de una manera muy curiosa, con el uso de diapositivas que nos retrotraen a los comienzos del cine de animación. Nuestros protagonistas, Cuphead y Mugman perderán sus respectivos almas al perder una apuesta con el mismísimo diablo. Si no quieren quedarse sin ellas de manera definitiva, tendrán que ayudar al diablo a cobrar sus deudas, para lo cual deberemos acabar con todos los deudores y apropiarnos de sus almas. Y ya está, el juego no necesita más para atraparnos desde el primer momento. Es de agradecer, además, que todos los divertidos diálogos están traducidos a un perfecto castellano.

Nada más comenzar se nos situará en un mapamundi -que nos recuerda también a grandes clásicos de los 8 y 16 bits– por el que podremos movernos para acceder a las distintas fases, además de hablar con otros personajes secundarios que nos ofrecerán distintas tareas. Pero también podremos encontrar secretos, zonas ocultas, tiendas donde adquirir potenciadores y atajos para movernos con mayor facilidad. Un punto que también nos ha gustado es que podamos tener siempre acceso a varias fases, de manera que si una se nos atraganta o no podemos con un jefe concreto, siempre podemos dejarlo para más adelante y probar con otro nivel disponible. El mapa se irá ampliando hasta alcanzar un tamaño más que considerable, lo que nos asegura muchas horas de diversión.

Pero llega el momento de centrarnos en lo realmente importante de este título: su maravillosa jugabilidad y excepcional apartado audiovisual. Lo primero que debemos saber es que nos encontramos ante un juego con desarrollo lateral de plataformas y acción sin descanso hasta alcanzar el enfrentamiento contra un jefe final. En el transcurso de las fases no habrá ni un momento para relajarnos, ya que siempre estaremos amenazados por enemigos y constantes zonas de plataformas que se suceden a un ritmo vertiginoso. La muerte será una constante, de ahí que sea muy importante estar muy concentrados y aprender de nuestros errores para mejorar en los sucesivos intentos. Aunque hay picos de dificultad bastante elevados, no estamos ante un Souls, por lo que no llega a esos límites.

Cuphead Switch Análisis

En Cuphead, los errores se pagan muy caros, por lo que deberemos andar con mil ojos, ya que aquí no hay puntos de control ni sistemas que faciliten nuestro avance. Es más, sólo contaremos con tres puntos de vida, y una vez perdidos deberemos comenzar desde el comienzo de la fase. Un estilo que encantará a todos los que están cansados de la tendencia actual de ofrecer juegos muy accesibles para todo tipo de jugador, que no suponen ningún desafío para los usuarios más experimentados.

Como señalábamos al comienzo, el juego nos reta de manera constante en cada enfrentamiento, pero poco a poco iremos aprendiendo cómo no volver a caer en el mismo punto y como derrotar a ese jefazo que se nos resiste. Es una lucha desafiante pero siempre justa. Nosotros hemos estado horas y horas enganchados, diciendo en más de una ocasión eso tan habitual de “una oportunidad más”. Una propuesta de lo más adictiva, que resulta realmente irresistible para cualquier jugador que le guste superar retos y disfrutar al mismo tiempo de una auténtica obra de arte.

El juego no quiere que suframos con complicados controles, de ahí que su planteamiento no pueda ser más sencillo: en un primer momento podremos saltar, disparar en todas las direcciones, realizar un desplazamiento (‘dash’) para esquivar y contrarrestar los ataques enemigos (‘parry’). Posteriormente, se añadirán nuevas acciones, movimientos y acciones especiales. Todo muy accesible, no se trata de complicar de manera innecesaria una propuesta jugable que ya se encargará de complicarnos la vida con su dificultad. Nuestros personajes responden a la perfección y de manera instantánea a todas nuestras acciones, con total precisión y sin que se de ninguna situación extraña o injusta. Asimismo, las físicas de salto están a la altura de los mejores videojuegos del género como Mario o Rayman, por lo que estamos ante un apartado redondo.

Cuphead Switch Análisis

Sin lugar a dudas, los enfrentamientos contra los jefes del juego son la parte más destacada y sublime de su jugabilidad. Sus creadores han demostrado tener una creatividad e imaginación sin límites, ya que todos y cada uno de ellos cuentan con sus sus propios diseños, mecánicas y rutinas. Al llegar a ellos comenzarán a atacarnos rápidamente, lo que nos obligará a aprender a estar en alerta para no caer rápidamente, pero al mismo tiempo observar muy bien sus rutinas. Pero lo mejor llegará cuando nos demos cuenta que estos combates se desarrollan a su vez en varias fases en las que estos enemigos irán cambiando sus acciones y nos sorprenderán con nuevas mecánicas. Todo ello con un apartado visual increíble que nos dejará literalmente con los ojos como platos. Estos enfrentamientos son maravillosos, no hay ni uno solo que baje el listón, ya que todos ellos resultan intensos, divertidísimos y muy gratificantes.

A pesar de que el número de estos combates es ciertamente muy elevado, resulta sorprendente que nunca se repitan situaciones, personajes ni planteamientos. Incluso algunos de ellos nos sorprenden adoptando la jugabilidad típica de un matamarcianos clásico en 2D. Realmente, estos momentos no duran mucho, pero lo intensos que resultan nos harán sentir que hemos estado una hora o más repartiendo cera, por lo que es habitual que después de acabar con uno de ellos, necesitemos unos pocos segundos para relajarnos.

A buen seguro, en la gran mayoría de estos enfrentamientos moriremos más de una y dos veces, incluso en algunos de ellos podríamos decir que decenas de veces si no somos muy habituales en el género. Pero, al igual que sucede en el resto del juego, nunca se siente que estemos ante un reto imposible o que sea injusto con el jugador. Se trata de probar, observar, practicar y estar muy concentrados para así poder aprovechar nuestra habilidad para superar cada situación. La experiencia que iremos ganando cuando superemos a los primeros jefes nos vendrá muy bien para los siguientes combates.

Cuphead Switch Análisis

Casi sin que nos demos cuenta, poco a poco iremos ganando en habilidad, lo que nos permitirá superar fases antiguas o nuevas con mucha más facilidad, algo que en un primer momento nos parecía casi imposible. En ese momento nos daremos cuenta de otro de los grandes atractivos del juego: su gran rejugabilidad. Y es que el juego nos reta en todo momento a superarnos a nosotros mismos, de ahí que se haya incluido un sistema de puntuación que valorará nuestra forma de acabar con los jefes finales. Deberemos aprovechar todos los movimientos y ataques especiales, combinar acciones, evitar ser dados o derrotarlos lo antes posible si queremos obtener puntuaciones elevadas. De ahí que incluso aunque hayamos completado la historia, siempre nos apetecerá volver a jugar para intentar completar todo con la a máxima puntuación.

Para intentar recuperarnos de una descarga de adrenalina tan potente, seguro que agradeceremos las fases de estilo más clásico en las que deberemos ir avanzando. No obstante, en estas situaciones también estaremos obligados a plataformear y disparar de forma casi constante. Por suerte, la intensidad no es tan elevada como en los enfrentamientos contra los jefes, pero sí que son sumamente divertidas y aportan una mayor variedad al desarrollo, por lo que son un complemento perfecto. Aunque estos niveles no son obligatorios, sí que os recomendamos visitarlos encarecidamente: primero, porque son muy entretenidas, y segundo, porque nos permitirán adquirir nuevas armas y potenciadores con las monedas que vayamos obteniendo.

La duración de la campaña dependerá de muchos factores, como nuestra habilidad, el nivel de dificultad elegido de los dos disponibles, nuestra experiencia con el género y si buscamos desbloquear todo el contenido. En cualquier caso, os podemos decir que a nosotros nos ha llevado 12 horas completar el juego, pero todavía nos queda por sacar la máxima puntuación en numerosas fases. Además, es un juego tan divertido y adictivo que siempre apetece volver a echarse unas partidas y disfrutar como hacíamos cuando éramos pequeños.

 

Por último, destacar que en esta versión para Switch encontramos una serie de novedades, no muy significativas pero ahí están. La más llamativa es que ahora podemos elegir si queremos controlar a Cuphead o Mugman. También se han añadido nuevas animaciones en las partidas y la historia también se ha animado en esta ocasión. Aunque no es mérito del juego, sí que debemos destacar una de las principales características de la consola, ya que en este juego es especialmente importante resaltar. Estamos hablando, claro está, de su portabilidad, ya que es una auténtica gozada poder llevarnos nuestras partidas a cualquier lugar, y más en un juego que se presta para disfrutar de partidas cortas pero intensas. Por si fuera poco, el juego en modo portátil se ve de escándalo -al igual que si jugamos en el televisor-.

Cuphead Switch Análisis

Gráficos de Cuphead

El apartado gráfico de Cuphead es una auténtica maravilla, hasta el punto que podemos afirmar que estamos ante uno de los juegos más bellos y con un estilo artístico más cuidado de los últimos tiempos. Una auténtica obra de arte, un increíble homenaje a los cortos de animación de los años 30-40, con una enorme influencia de los los dibujos animados de la factoría Fleischer y Disney. Todos los personajes, principales y enemigos, así como los escenarios cuentan con este mismo estilo, habiéndose recreado con todo lujo de detalles. Se han aplicado una serie de filtros sobre la imagen para transmitir esa sensación de que estamos viendo una película antigua de dibujos animados.

Animaciones y expresiones faciales son magistrales, con especial mención a nuestros protagonistas y a los jefes. Precisamente estos últimos son el gran reclamo del juego, no sólo por sus variadas e impresionantes mecánicas, sino también por sus maravillosos diseños. Si me permitís la licencia, ¡una pasada!.

Por si fuera poco, el juego mantiene el mismísimo nivel técnico que en Xbox One y PC, sin ningún recorte para adaptarlo a la híbrida. El juego tiene un rendimiento perfecto, sin ninguna ralentización ni situación extraña. Todo se ve y se mueve de fábula.

Cuphead Switch Análisis

Sonido de Cuphead

No menos elogiable es este apartado, con unos efectos sonoros muy variados que mantienen el mismo estilo alegre y simpático del resto del juego, así como una banda sonora fantástica, repleta de temas de jazz que le sientan al título como un guante, transportándonos al instante a otra época. Además, la intensidad de estas piezas irá modificándose en función de lo que suceda en pantalla, lo que pone de manifiesto, una vez, el increíble mimo puesto por sus creadores a la hora de crear este mágico Cuphead.

Cuphead Switch Análisis

Conclusión de Cuphead

Los usuarios de Switch están de enhorabuena puesto que van a poder disfrutar en cualquier lugar de uno de los mejores títulos indie de la historia. Cuphead no es solo un bello e increíble envoltorio, sino también una oda a los videojuegos clásicos, a la jugabilidad más pura, aquella que no toma al jugador como un mero espectador, más bien lo hace partícipe constante de todo lo que transcurre en pantalla. Con un estilo visual deslumbrante y maravilloso, el Studio MDHR ha sabido también ofrecer una jugabilidad adictiva y desafiante, pero también sumamente gratificante para el jugador.

Su desarrollo no puede ser más divertido, con una mezcla de acción, plataformas y enfrentamientos contra numerosos jefes finales. Estos combates nos ofrecen los mejores momentos del título gracias al increíble diseño y rutinas de estos enemigos. Estamos ante una obra maestra del género, de imprescindible adquisición para todos los jugadores. Las dos adorables tazas protagonizan un juegazo divertidísimo, que engancha como pocos y muy rejugable.